Harlem Globetrotters ganan en Hermosillo con clavada de último segundo
La gira conmemorativa por los 100 años de los Globetrotters incluyó un espectáculo de baloncesto, humor y acrobacias en el Gimnasio de la Universidad de Sonora, donde el público disfrutó de un encuentro competitivo y entretenido.

Una clavada sobre el último segundo le dio a los Harlem Globetrotters la victoria por 108-106 sobre los Washington Generals, en una noche donde el baloncesto, el humor y el espectáculo se combinaron ante el público que se dio cita en el Gimnasio de la Universidad de Sonora.
La presentación, como parte de la gira conmemorativa por los 100 años de los Globetrotters, tuvo también su dosis de competencia, con ambos equipos en la disputa de un encuentro que llegó parejo hasta los últimos instantes.
La histórica organización fue fundada en Chicago en 1926 por Abe Saperstein y, a lo largo de un siglo, ha llevado su particular manera de entender el baloncesto a escenarios de todo el mundo.
Entre sus integrantes históricos, incluso destaca Wilt Chamberlain, quien vistió el uniforme de los Globetrotters antes de convertirse en una de las grandes figuras de la NBA.
Desarrollo del partido y espectáculo en Hermosillo
Los Globetrotters tomaron la ventaja al finalizar el primer cuarto por 34-28, pero los Generals reaccionaron antes del descanso y le dieron la vuelta al marcador para irse al medio tiempo con ventaja de 67-64.
El tercer periodo mantuvo la intensidad y los Globetrotters recuperaron el control del encuentro, aunque apenas por dos puntos, al llegar al último cuarto con ventaja de 92-90.
Con el juego abierto hasta el final, los Generals tuvieron la oportunidad de llevarse el triunfo, pero los fundados en Chicago terminaron por inclinar la balanza en la última jugada.
La clavada sobre la bocina sentenció el marcador 108-106 y desató la celebración de los Globetrotters, que cerraron así su presentación en Hermosillo con un triunfo que combinó el desenlace competitivo con la esencia de su espectáculo.
Pero el baloncesto no fue el único protagonista de la noche.
Big G, una de las mascotas de la quinteta histórica, se encargó de llevar el entretenimiento más allá de la cancha, con una presentación que incluyó baile y hasta una rutina de "breakdance" que arrancó los aplausos del público.
Entre jugadas, acrobacias, trucos con el balón y momentos de humor, los Globetrotters mantuvieron durante la noche la atención de los aficionados, donde demostraron por qué su espectáculo va mucho más allá de un partido de baloncesto.
Al finalizar el encuentro, los jugadores permanecieron al borde de la duela para atender a los aficionados, tomarse fotografías y firmar algunos autógrafos, con quienes acudieron a presenciar el espectáculo.


