La historia de Hasta el fin del mundo está basada en la vida real
Quince años después de separarse, Manuel y Esmeralda vuelven a encontrarse en "Hasta el fin del mundo", la nueva película protagonizada por Aislinn Derbez y Mauricio Ochmann.
Quince años después de que el destino los obligara a separarse, Manuel y Esmeralda volverán a encontrarse para descubrir si el amor puede sobrevivir al paso del tiempo en Hasta el fin del mundo, película que se estrena hoy en cines con Aislinn Derbez y Mauricio Ochmann como protagonistas.
Detrás de esta historia también existe un camino de perseverancia. Emiliano Castro Vizcarra, director y guionista, y Melina Figueroa, actriz y guionista, comenzaron a escribir la cinta cuando él atravesaba una decepción profesional tras perder los derechos de otro proyecto en el que había trabajado durante más de una década.
El impulso de Figueroa lo llevó a recuperar su sueño de dirigir y, juntos, construyeron durante 11 años una historia que también acompañó la evolución de su propia vida.
“Transitamos 11 años escribiendo Hasta el fin del mundo; pasamos todas nuestras etapas: ponernos de novios, casarnos, tener hijos, formar una familia, hasta finalmente ver la película. Toda esa etapa y esa evolución del amor que tuvimos nosotros está dentro de la historia”, explicó Melina.
La película cuenta la historia de Manuel y Esmeralda, dos personas que se conocen en un tren y sobreviven a un accidente que marca sus vidas. Sin embargo, las circunstancias sociales y políticas de una España afectada por el franquismo los obligan a separarse. Quince años después, sus caminos vuelven a encontrarse cuando ambos han construido vidas completamente diferentes.
Castro Vizcarra explicó que, aunque la trama está inspirada en hechos reales relacionados con su amigo Sebastián Ferrat, varios elementos de los personajes surgieron de experiencias personales de la pareja, quienes fueron incorporando emociones y vivencias propias mientras desarrollaban el guion.
Un reencuentro que traspasa la ficción
Uno de los elementos que generó mayor expectativa alrededor de Hasta el fin del mundo fue el regreso de Aislinn Derbez y Mauricio Ochmann como pareja protagonista dentro de una historia de amor, luego de haber sido pareja en la vida real.
De acuerdo con el cineasta, desde el inicio del proyecto ambos actores fueron contemplados para interpretar a Manuel y Esmeralda, aunque tras su separación la participación de ambos tuvo que replantearse. Finalmente, Derbez decidió formar parte de la película después de analizar el proyecto con su equipo personal.
El director recordó que trabajar con ambos actores fue una experiencia especial debido a la conexión emocional que aportaron a sus personajes y a la historia que tenían que contar.
“A veces no sabía si eran ellos o eran los personajes. Estoy emocionado, porque verlos a los dos juntos y conectados, después de todo lo que han vivido, fue algo extraordinario”, compartió.
Además de formar parte del equipo de guionistas, Melina Figueroa debuta como actriz en la película con el personaje de Cynthia, la prometida de Manuel, una mujer que representa otra perspectiva del amor dentro de la historia.
La también escritora explicó que el personaje fue evolucionando junto con el desarrollo del guion y que uno de los mayores logros para ella ha sido ver cómo el público logra identificarse con Cynthia.
“El que puedas transmitir con el personaje y la gente pueda sentir como actor es un súper logro”, afirmó sobre la respuesta que recibió durante las primeras presentaciones de la cinta.
Su primera película hecha realidad
Hasta el fin del mundo representa la culminación de un sueño que parecía lejano y una muestra de que la perseverancia puede transformar los momentos difíciles en nuevas oportunidades. La película también tiene un significado especial para la pareja fuera de la pantalla. Durante el proceso creativo viajaron hasta Ushuaia, Argentina, considerada una de las ciudades más australes del mundo, lugar que inspiró parte del concepto del título.
Aunque la historia originalmente contemplaba otros escenarios, la producción terminó trasladándose a España, donde encontraron nuevos paisajes y elementos que enriquecieron la narrativa.
Castro Vizcarra aseguró que el recorrido de la película refleja la propia historia detrás de ella: una pareja que apostó por un sueño durante años hasta verlo convertido en realidad.
“Escribir una película por 11 años, tener dos hijos y viajar hasta el fin del mundo a casarnos, eso es lo que haría y lo que hicimos. Poder presentar esta película en todos los cines del país es como una película dentro de la película”, concluyó.













