Laura Bozzo tuvo 10% de posibilidades de sobrevivir
Victoria de la Fuente reveló que una úlcera perforada provocó peritonitis en la conductora, quien permaneció dos semanas en terapia intensiva.

Laura Bozzo enfrentó un panorama crítico luego de ser diagnosticada con peritonitis, pues los médicos que la atendieron en Acapulco estimaron que tenía apenas 10 por ciento de posibilidades de sobrevivir, reveló su hija mayor, Victoria de la Fuente.
La joven compartió detalles sobre el estado de salud de la conductora y los momentos de incertidumbre que vivió junto a su hermana menor, Alejandra, mientras su madre permanecía en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
El viernes 30 de octubre, Victoria sostuvo una videollamada con los conductores del programa peruano ‘Amor y fuego’. Explicó que decidió hablar con ese espacio porque consideraba que había sido uno de los pocos medios que habían abordado la situación de su madre con respeto y delicadeza.
De la Fuente relató que resultó complicado enfrentar la incertidumbre sobre la evolución de Laura, mientras la prensa buscaba declaraciones de la familia. Incluso reconoció que ellas mismas desconocían cómo responder, debido a que el estado de salud de la conductora cambiaba constantemente y no podían asegurar que estaba estable cuando su condición podía agravarse en cuestión de minutos.
Sin embargo, después de permanecer alrededor de dos semanas en terapia intensiva, Laura presenta una evolución favorable. Su hija confirmó que ya está consciente, que su cuadro se encuentra más controlado y que fue trasladada a otra área y habitación del hospital.
"Hemos estado con ella estas dos semanas que estuvo en Cuidados Intensivos, que fue la etapa más delicada que, gracias a Dios, parece ser que ya va de salida. Dentro de todo, ya el cuadro está mucho más controlado; había días que estaba mejor, días que estaba peor, entonces, por eso, tampoco queríamos decir nada, yo no puedo decir algo que, en media hora, puede ser diferente", explicó.
La hija de la conductora también recordó que todo comenzó cuando Laura tuvo que ser trasladada de emergencia en ambulancia a un hospital de Acapulco, ciudad donde reside. Ahí, los médicos detectaron que una úlcera se había perforado y provocado una peritonitis, complicación que puso en riesgo su vida.
"En medio de la noche, hablan a una ambulancia, entra al hospital, al hospital donde, literal, le salvan la vida; ella tenía una úlcera, la úlcera reventó, entró en peritonitis, a la hora que ingresó, creo que le daban 10 por ciento de opciones de que iba a salir de esta, o sea, fue súper grave", relató.
Victoria también reconoció la atención que recibió su madre en el Hospital General, al que fue trasladada un día después de la operación realizada en Acapulco, debido a que el primer centro médico no contaba con toda la tecnología necesaria para el procedimiento que requería.
Ante los cuestionamientos sobre por qué Laura permanece en un hospital público y no en uno privado, la joven consideró que esas críticas reflejan desconocimiento sobre los recursos y la capacidad de atención de las instituciones de salud.
"Uno de los mejores hospitales de México es el Hospital General, se ha dicho mucho de por qué ese hospital, tiene medicamentos nucleares; a mi mamá, antes, la han operado en lugares superficha (elegante o de alto nivel) de Lima y ha terminado casi muerta, yo de las finanzas de mi mamá, en verdad, no sé mucho, hay mucha ignorancia en cuanto a entender qué significa ir a qué hospital", señaló.
Finalmente, contó que durante las dos semanas más delicadas ella y su hermana se turnaban para ingresar diariamente a la habitación de su madre durante 20 minutos cada una, mientras pasaban el resto del día en la sala de espera.
Por ello, dijo sentirse aliviada al verla despierta y escucharla decir que está aburrida de permanecer en el hospital.


