Santa Fe Klan y Camila Zamorano reparten juguetes en Guanajuato

El rapero y la boxeadora sonorense realizaron una entrega de regalos por el Día del Niño en Guanajuato.

El rapero Santa Fe Klan reafirmó su lealtad absoluta a sus raíces al encabezar una multitudinaria jornada de entrega de juguetes en su natal Guanajuato con motivo del Día del Niño.

Acompañado por su novia, la destacada boxeadora hermosillense Camila Zamorano, el artista transformó las inmediaciones de su tienda en la colonia Santa Fe en un escenario de convivencia donde cientos de familias se congregaron para participar en un evento realizado sobre la calle La Bufa, que reunió a niños y padres de familia.

La convocatoria fue lanzada a través de redes sociales con el estilo directo que caracteriza al músico, logrando una respuesta masiva tras invitar a los menores del barrio a acudir para recibir un detalle.

“Ey ¿cómo anda la banda de la Santa? Ahí vamos a andar en el barrio pa’ que la caigan todos los morrillos, ahí vamos a andar dándoles juguetes, puro Guanajuato”, mencionó en una historia la mañana del jueves.

Durante la actividad se observó la distribución de cajas repletas de juguetes como muñecas, juegos de mesa y pistas de autos, mientras Camila Zamorano participaba activamente en la entrega directa y convivía de cerca con las familias que se dieron cita.

Visiblemente conmovido por la gran afluencia de menores que abarrotaron el lugar, el intérprete de música urbana aprovechó para enviar un mensaje en el que recordó su propia infancia y las carencias que vivió antes de alcanzar el éxito.

“A todos los morrillos del barrio pásenla chido, ¡feliz día del niño! Yo cuando estaba morrillo era pobre y no tenía nada. Hay juguetes pa’ todo el barrio”, expresó.

Este gesto se suma a la trayectoria de labor social que el artista ha mantenido en su estado natal, donde apenas a inicios de este año también encabezó una entrega de juguetes por el Día de Reyes en distintas colonias de Guanajuato capital. En aquella ocasión, la inversión en apoyos para comunidades de bajos recursos se estimó en alrededor de medio millón de pesos, con juguetes adquiridos en comercios locales, consolidando su cercanía con su comunidad.