Chuy Almada: De “desconocido” a fenómeno viral tras arrasar en Ring Royale

El sonorense se convirtió en tendencia global tras su pelea en Ring Royale en la Arena Monterrey

En la era de los nuevos formatos que están transformando el entretenimiento, el sonorense Jesús Almada, conocido como “Chuy Almada” o “El Toro”, pasó de ser calificado como un “internacionalmente desconocido” por su rival, a protagonizar uno de los eventos más virales del momento.

El pasado 15 de marzo, en la Arena Monterrey, el originario de Navojoa formó parte de la primera edición de Ring Royale, concepto impulsado por Poncho de Nigris, que reunió a figuras del entretenimiento y redes sociales en una velada que superó todas las expectativas.

En entrevista exclusiva con e Media, Almada recordó la intensidad de aquella noche y no dudó en resumir lo vivido con una frase que refleja la magnitud del evento:

“Este evento fue una locura, se presentía que iba a ser algo viral pero superó todas las expectativas y estamos muy contentos con el resultado, con los comentarios de las personas y con todo lo que se ha venido después de esa noche”.

De acuerdo con la organización, el evento superó los siete millones de espectadores simultáneos en YouTube, según datos de YouTube Analytics confirmados este jueves por Ring Royale, posicionándose como tendencia número uno en redes sociales y compitiendo directamente con eventos de talla internacional. El fenómeno no solo se reflejó en cifras, sino también en conversación digital, donde el evento dominó tendencias durante horas y generó miles de reacciones, memes y debates.

La cartelera incluyó nombres como Alfredo Adame, Carlos Trejo, Karely Ruiz, Nicola Porcella y Aldo Tamez de Nigris, además del enfrentamiento entre Almada y Alberto del Río.

De las redes al cuadrilátero

Con 1.5 millones de seguidores en Instagram y 2.9 millones en TikTok, Almada ha consolidado una comunidad que lo respaldó en su regreso al ring, luego de haber practicado boxeo desde los 14 años.

Su camino no fue sencillo. Tras buscar oportunidades en eventos como La Velada del Año, fue en octubre de 2025 cuando recibió la llamada de De Nigris para integrarse al proyecto. Previo a este evento, Almada ya había construido una carrera en realities como Exatlón y Guerreros, donde fortaleció su disciplina y presencia mediática.

Al llegar al cara a cara las cosas se empezaron a tensar, Alberto del Río se mostraba indiferente y agresivo, a tal nivel que llegaron "a los jalones" puesto que si el encaramiento terminaba en golpes, podrían terminar con una demanda. Dada la situación Chuy decidió ser más inteligente y en lugar de mostrarse débil optó por responder a sus ataques pero con su estilo.

"'Tú eres internacionalmente desconocido'. Ahí fue cuando pensé: 'a ver... o empiezo a faltarle al respeto también o contesto a mi estilo, mostrando que no me intimida'. Algo que improvisé en ese momento fue decirle: 'a ver qué vas a sentir cuando este internacionalmente desconocido te gane el 15 de marzo", agregó.

Tras ese primer enfrentamiento en la rueda de prensa, Chuy detectó algo en la mirada de su rival que marcó la diferencia: "era miedo"

A partir de ahí, todo cambió. Almada reconoce que, gracias a los ataques de "El Patrón", sus empujones y su comportamiento agresivo, el público comenzó a prestarle más atención a su pelea y a brindarle mayor apoyo.

El día del combate, al abrirse las puertas, ver a la gente aplaudiendo y dándole ánimos lo hizo sentirse bien; lo vivió con todo el corazón.

"A la primera combinación que le tiré vi cómo le bailaron las piernitas y yo pensé: '¡No, no, no te caigas! Te quiero maltratar toda la noche, te quiero humillar", dijo, refiriéndose al momento en que ambos se encontraban en el cuadrilátero.

Agradecido con ‘el villano’

La narrativa del combate creció rápidamente en redes sociales, donde el sonorense fue adoptado como el “héroe”, frente a un rival que asumió el papel de antagonista.

“Yo quiero agradecerle a ‘El Patrón’ la clase de villano que fue. Gracias a él, nuestra pelea pintó muchísimo. Gracias a él, generó esas expectativas, gracias a él, yo fui el héroe de la película. Y al final, sin ese villano, yo no hubiera podido quedar como quedé. Y a mí no me perjudica darle las gracias, y a mí no me hace menos hombre darle las gracias”.

Este contraste entre personajes fue clave para que la pelea conectara con el público, replicando estructuras narrativas propias del entretenimiento televisivo y cinematográfico. Incluso fuera del ring, la tensión mediática y los intercambios verbales fortalecieron el interés por el combate.

De experimento a fenómeno

Sobre la magnitud que alcanzó el evento y las dudas que existían antes de su realización, Almada compartió su postura tras el resultado obtenido: “Estoy muy agradecido con Poncho y con Ring Royale, son como los que creyeron en mi, son los que me concretaron en mi proyecto, entonces ¿para qué le busco en otro lugar?...”

Al referirse a las críticas que surgieron antes del evento y al cambio de percepción tras su éxito, añadió: “…y ahorita… toda la gente que se burló… ya están sacando mil peleas… me da mucho gusto que hayamos estado en este experimento”.

Arriba del ring, Almada dominó el combate hasta que la esquina de su rival intervino en el segundo round, evitando un posible nocaut.

La entrada del “Toro”, al ritmo de Venimos del desierto de Nunca Jamás, reforzó su identidad sonorense y se convirtió en uno de los momentos más celebrados por el público.

Tras la pelea, el crecimiento en seguidores y el reconocimiento consolidaron su posicionamiento mediático. Con nuevos proyectos en puerta, incluido un reality aún no revelado, Almada también tiene asegurado su lugar en la segunda edición de Ring Royale, luego de que Poncho de Nigris confirmara que los ganadores del primer evento avanzan automáticamente, perfilándolo como una figura clave en esta nueva etapa del entretenimiento.

Su historia confirma que, en la era digital, incluso un “internacionalmente desconocido” puede convertirse en protagonista global.