Habla un falso pensionado millonario

"Habla un falso pensionado millonario", escribe Carlos Marín en #ElAsaltoalaRazón

Jubilado de Petróleos Mexicanos, Carlos Arturo Sánchez Magaña es otro de los miles de exservidores públicos que han sido atracados por el “segundo piso” del obradorato con la reducción del monto de su pensión.

La semana pasada se manifestó sin éxito en las calles invadidas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación para denunciar su caso, el de un ex “trabajador de confianza”, a quien con argumentos absolutamente falsos le han recortado sensiblemente su percepción mensual porque la presidenta Sheinbaum piensa que nadie debe percibir en su retiro más dinero que la mitad de lo que a ella se le paga.

En el video subido a redes, esta víctima narra que le afectó mucho “porque se trató de enemistar o crear odio entre esos exempleados y los sindicalizados con el pueblo de México”.

Hace tres meses, denuncia, “fui expuesto por la secretaria Raquel Buenrostro como ‘pensionado millonario’, con la gran mentira de que yo ganaba un millón 107 mil pesos mensuales”.

Se enteró de la calumnia cuando empezaron a llegarle “mensajes de odio y rechazo”, lo que lo motivó a investigar la causa.

“Encontré que la titular de Anticorrupción y Buen Gobierno había expuesto una lista de todos los pensionados con su salario, y entre ellos estaba el mío junto con otros cinco compañeros que fuimos presentados como ‘los pensionados millonarios’. Pasé del asombro a la zozobra y al temor de ser agredido y no sólo yo, sino mi familia, pero lo peor es que temo recibir llamadas de extorsión o que se intente secuestrarme bajo el supuesto de que recibía más de un millón de pesos mensuales”, relata.

Desde marzo (mes en que se hizo el anuncio) logró hacer pública la fregadera y supo que bien podía demandar a la secretaria Buenrostro, “pero lo que hice fue tratar de manifestarme lo más posible para rebatir la mentira”.

Ignora si su indignado y explicable activismo sirvió para que el 19 de marzo saliera una nota aclaratoria de la Secretaría de Anticorrupción, “donde se informaba que mi salario ya había sido corregido. Entré a la base de datos y así era, pero la nota aclaratoria pasó desapercibida en todos los medios”, lamenta. Supone que esa nota no tuvo la difusión que merecía porque el gobierno tampoco tuvo la intención de darle realce y aceptar la ruindad de su equivocación.

“Más adelante se dio el proceso de exposición ante el Congreso pero, a pesar de que a los diputados y senadores se les explicó el engaño, aprobaron la ley de reducción de las pensiones tal como la recibieron” (y que afecta igualmente a los exempleados de la CFE, la desaparecida Luz y Fuerza, Bancomext y Banobras).

Para colmo, dice, “cada vez que sale el tema en las mañaneras, la señora Presidente siempre saca que había pensionados millonarios”.

Ninguno de los jubilados, concluye, “tenemos ‘pensiones doradas’. Todas las nuestras son pensiones ganadas, así que seguiremos el tiempo que sea necesario manifestando nuestra inconformidad a esa ley totalmente ilegal…”.


Carlos Marín

cmarin@milenio.com