El '¿y si sí…?' aplica hoy a la 4T

"El '¿y si sí…?' aplica hoy a la 4T", escribe Carlos Marín en #ElAsaltoalaRazón

En los días previos al inicio del Mundial de Futbol que se disputó en Qatar hace cuatro años, los hermanos Miguel y Ángel Larrieta, apasionados del más internacionalizado y popular deporte y con la peregrina ilusión -hasta entonces- de que triunfara la Selección Mexicana, aprovecharon su profesión de cineastas para producir el cortometraje en que consta que son quienes tuvieron la idea de usar la pregunta que se volvió viral: “¿Y si sí…?”.

La interrogante se la había formulado Ángel ante la remota probabilidad de conquistar a una muchacha que, como le pronosticó un amigo, le sería inaccesible por pertenecer “a otra liga” (a pesar de lo cual y sin éxito persistió el pretendiente).

Platiqué con ellos en El asalto… del viernes en Milenio televisión.

Se trata, me dijeron, de la pregunta lógica y esperanzadora que se hace, por ejemplo, el jugador del melate o la lotería frente a la casi nula probabilidad de alzarse con el premio mayor.

De interesarles más el dinero que el cine o el fut habrían registrado esa frase, entre interrogaciones y con los puntos suspensivos, porque en las semanas recientes circuló profusamente en memes de anuncios de Adidas, Latino Seguros (en la Torre Latinoamericana corrió luminoso el “¿Y si sí…?”), banderines y pantallas de Mercado Libre, cerveza Corona (con “¿Y si six?”) o Starbucks, que se han promocionado con ingenio ajeno.

También se reprodujo con el pato Merlín en una cartulina, en el video de un falso Alejandro Fernández cantando una horripilante canción y la productora y comercializadora de huevos San Juan.

Entre lo que circula, uno de los mejores es el de grandes barcos de vela que son alcanzados y rebasados por una trajinera de Xochimilco que en su proa lleva la pregunta “¿Y si sí…?”.

“Siempre existe esa pequeña posibilidad de que las cosas se cumplan. A lo mejor todo es adverso, a lo mejor todo debería ser de otra forma, pero al final de cuentas la esperanza y el sueño es lo que no debe morir”, dicen los autores.

Esta vez, qué pena y pese a su admirable desempeño, a la Selección Mexicana las palabras que le vienen a pelo son: “Jugó como nunca y perdió como siempre”.

Pero el “¿Y si sí…?” cobró carta de naturalización hasta para el manejo político de la oposición, como unirse contra Morena o que López Obrador vaya a la cárcel, y para promoverse el nuevo partido Somos México.

Hay al menos un jocoso meme clasista: “¿Y ñi ñí…?”.

El caso es que la sorprendente Selección actual tiene méritos de sobra para que se mantenga viva la esperanza.

Pasadas las manifestaciones de mayor júbilo, el oficialismo debe dejar de azuzar letales concentraciones multitudinarias para sacar raja política de una actividad que le es ajena y enfrentar los indicios de que algunos de sus cuadros tienen vínculos con la delincuencia organizada y bajarle tres o más rayitas a su enojo por el señalamiento del Departamento del Tesoro de que se usa dinero sucio en campañas electorales.

No lo ha querido reconocer y mucho menos actuar pero, ¿y si sí…?


Carlos Marín

cmarin@milenio.com