‘Mezquinos’ liberales y libertarios
"'Mezquinos' liberales y libertarios", escribe Carlos Marín en #ElAsaltoalaRazón
En vez de que Andrés Manuel López Obrador apoye a la presidenta Claudia Sheinbaum en su decisión de enviar ayuda humanitaria a Cuba, el espectáculo ha quedado invertido: es ella quien termina respaldándolo en su pase de charola para reunir dinero que -según él- llegará “al pueblo cubano”.
¿Alguien duda que acabará en manos del gobierno castrista?
Las críticas no se hicieron esperar, entre otras razones porque AMLO se colgó de la memoria del general Lázaro Cárdenas para intentar justificar su llamado.
En su defensa, la Presidenta dijo ayer:
“Tienen que saber que la derecha se caracteriza por ser mezquinos (sic) y nosotros somos el humanismo, la fraternidad. Ellos mienten, son mezquinos, calumnian. México es fraterno, da la mano al que sufre (…). Ellos son mezquinos (…), eso caracteriza a la derecha. Y nosotros nos destacamos por la fraternidad”.
La declaración revela más de lo que pretende ocultar: para ella, el régimen cubano y AMLO pertenecen a la “izquierda” moralmente superior, y quien lo objete es calificado de “mezquino”. Lo que no aparece en este esquema maniqueo es una postura perfectamente posible: la liberal y libertaria: la que no defiende el mal llamado “bloqueo” (es embargo), pero tampoco alcahuetea la política represiva y empobrecedora de la tiranía castrista (México, por cierto, nunca ha estado impedido de comerciar con Cuba, brindando asistencia, y enviando petróleo y alimentos).
El falso “bloqueo” no ha impedido que el régimen cubano sobreviva gracias a los subsidios externos.
La complacencia de Sheinbaum con López Obrador refuerza la idea de que el desplegado de sus seguidores -y el pase de charola- no es una ocurrencia de simpatizantes, sino una idea del ex.
Sheinbaum lo dejó claro el domingo en Nayarit y el lunes en Palacio Nacional cuando elogió a su mentor y reprodujo íntegro el mensaje que él publicó en redes:
“… A quienes piensan que se trata de un pleito ajeno, les recuerdo lo que dijo el general Cárdenas cuando fue la invasión de Playa Girón: no es lícito preconizar nuestra indiferencia ante su heroica lucha, porque su suerte es la nuestra”.
Mañosamente omitió el contexto: Cárdenas dijo eso cuando Fidel Castro era visto en buena parte del mundo como un libertador, no como cabeza de un sistema que hundió a su país en la escasez alimentaria, la pobreza, el control político y el exilio masivo.
La reflexión más sensata sobre el tema no vino del lopezobradorismo sino del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, quien respondió indirectamente al llamado de López Obrador con una frase del secretario de Estado, Marco Rubio: “La mejor forma de ayudar al pueblo cubano es empoderándolo, no al régimen que lo ha oprimido durante décadas” (67 años).
Y es que una cosa es la solidaridad con los cubanos, otra muy distinta financiar al sistema que los tiene sojuzgados.
Si de verdad se trata de ayudar al pueblo de Cuba, lo primero sería dejar de confundirlo -como lo hace la 4T- con el gobierno que lo mantiene subyugado...
Carlos Marín
cmarin@milenio.com












