Y fuera todos los secuaces de Taddei
"Y fuera todos los secuaces de Taddei", escribe Carlos Marín en #ElAsaltoalaRazón
Bolsonaro no merecía la Presidencia de Brasil por ser derechoso sino vil: en el debate de la víspera hizo mofa de los “nueve dedos” de su adversario, pero Lula tampoco por su descarada promesa-soborno de transporte público gratis los fines de semana y celulares para todas las mujeres que votaran por él.
Pero tratándose de comicios, la más grave crisis en la historia electoral mexicana -incluidas las etapas en que el proceso lo encabezaba el priato y de la creación del Instituto Federal que antecedió al actual INE- es la que engendró la relación de Guadalupe Taddei con uno de los principales y ruines (si balconeó los videos) o “alambreados” (si le intervinieron su teléfono) contratistas de la institución.
La “pérdida de confianza” es suficiente para que el jefe despida a un desleal “empleado de confianza”, y lo mismo aplica para un INE infestado de corruptos impuestos por la señora que ayer oficializó su renuncia.
Analista político especializado en asuntos electorales, Jorge Alcocer Villanueva, lo explica muy bien:
“No basta con la renuncia de Taddei, el INE ha sido infectado por dentro. Que se vayan todos, y todos son los consejeros que toleraron a Taddei y la apoyaron, los que prefirieron voltear para otro lado. Que la Junta General Ejecutiva sea renovada por completo y que con visión del Estado, no de gobierno, no de partido, la Presidenta de la República se haga cargo del error que cometieron al apoderarse del INE”.
Que la señora se vaya no es suficiente porque la infección queda en las direcciones nombradas por ella y en varios institutos locales (Oples).
El principal cuerpo de dirección operativa y administrativa del INE es la Junta Ejecutiva que presidía Taddei (la cadena empieza con la Secretaría Ejecutiva cuya titular, que fue aprobada por el Consejo General, renunció “por motivos de salud”, y se supo luego que Taddei la despidió y nombró “encargado del despacho” a uno de sus incondicionales.
“Nunca una presidencia del Instituto, un consejero, una consejera habían sido señalados por actos de corrupción, conflicto de interés o manejo indebido de recursos”, comenta Alcocer.
Taddei y sus secuaces “colapsaron al INE por dentro y por fuera y el daño es inmenso: todos los directores ejecutivos, todos sin excepción (al menos 57) fueron nombrados unilateral, discrecional y arbitrariamente por Guadalupe Taddei”.
Con Joaquín ayer, preguntó:
“¿Qué hacemos con ellos? Porque esos y otros funcionarios de alto nivel aparecen en un video brindando alegremente con el señor Hernández Gavilla” (el zalamero proveedor) y la señora Taddei.
La semana pasada, conocido ya el cochinero, en una reunión del Consejo General, “hubo consejeros, que defendieron a Taddei. Dijeron que era un complot de medios de comunicación y que pedir la renuncia era violencia política de género”.
Analogía categórica:
“Yo pongo el ejemplo griego de cuando a la hidra le cortan la cabeza. No basta con la renuncia de Taddei, la hidra se sigue reproduciendo…”.
Carlos Marín
cmarin@milenio.com
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