El dato que realmente importa
"El dato que realmente importa", escribe Marco A. Paz Pellat en #ElPoderdelasIdeas
Los informes de gobierno suelen impresionarnos con grandes cifras: millones de beneficiarios, miles de millones invertidos, consultas realizadas, becas entregadas, obras construidas y personas detenidas.
El Segundo Informe de la presidenta Claudia Sheinbaum no fue la excepción.
Pero hay una manera sencilla de evaluar éste y cualquier informe, también los de nuestros gobiernos estatales y municipales: no preguntar solamente cuánto hicieron, sino qué resultados obtuvieron.
Salud Casa por Casa es un buen ejemplo. El gobierno reporta 24.8 millones de consultas domiciliarias. Es un esfuerzo importante, pero no significa que 24.8 millones de mexicanos diferentes hayan sido atendidos: incluye 12.2 millones de primeras visitas, 7.7 millones de segundas y 4.8 millones de terceras.
Hay resultados que permiten avanzar en la evaluación: más de 818 mil personas fueron canalizadas a instituciones de salud por problemas relacionados con hipertensión o diabetes.
Ahora falta lo fundamental: ¿cuántas enfermedades fueron detectadas oportunamente?, ¿cuántas complicaciones se evitaron?, ¿cuánto mejoró la salud de los pacientes?
En economía ocurre algo semejante. México recibió 34 mil 968 millones de dólares de inversión extranjera directadurante el primer semestre, un récord histórico.
Buena noticia. Pero el propio gobierno informa que 88.5% fue reinversión de utilidades y sólo 7.8% nuevas inversiones.
La reinversión demuestra confianza de quienes ya están aquí. Pero para dimensionar el resultado necesitamos saber cuánto nuevo capital productivo estamos atrayendo, cuántos empleos genera, qué salarios paga y cuánto aumenta nuestra productividad.
En seguridad, más de 63 mil detenciones pueden demostrar actividad policial. Pero necesitamos conocer cuántos detenidos fueron vinculados a proceso, cuántos recibieron sentencia, cuántos están en prisión y cuántos quedaron libres.
En cambio, la reducción de 51% en el promedio diario de homicidios dolosos sí representa un resultado concreto que debe reconocerse, aunque no explique por sí solo toda la situación de seguridad.
Y en educación podemos contar becas, escuelas y nuevos espacios. Pero debemos terminar preguntando: ¿disminuyó el abandono escolar?, ¿más jóvenes terminan sus estudios?, ¿están aprendiendo más?
Por eso propongo tres preguntas frente a cualquier gran cifra gubernamental:
¿Contra qué se compara? ¿Qué resultado produjo? ¿Qué dato falta?
No se trata de minimizar avances ni de buscar siempre el dato negativo. Se trata de distinguir actividad de resultados. Porque gobernar bien no significa solamente gastar, construir, atender, detener o entregar apoyos. Significa demostrar qué problema se resolvió, cuánto se resolvió y cómo mejoró la vida de las personas.
Ese es el dato que realmente importa.












