Golfo de México: entre el poder de EU y la biodiversidad

"Golfo de México: entre el poder de EU y la biodiversidad", escribe Irene Selser en #Entrevías

Con el mundo en vilo este martes por las inéditas advertencias del presidente Donald Trump a Irán, en las que llegó a prometer su “exterminio”, con una retórica que, según expertos en derecho internacional, es en sí misma un crimen de guerra, el Pentágono, bajo la dirección del secretario Pete Hegseth, avanza en la nueva estrategia de seguridad hemisférica de la Casa Blanca, dando los primeros pasos en el Golfo de México según la doctrina de la “Gran América del Norte”.

Así se interpreta la solicitud de Hegseth de eximir en marzo a la industria del petróleo y gas del cumplimiento de la Endangered Species Act (ESA), la Ley de Especies en Peligro de Extinción, clave para la protección de la fauna marina en el Golfo, en especial la ballena de Rice, además de tortugas marinas, tiburones, mantarrayas y corales.

Según Hegseth, la ESA amenaza con detener la producción energética en medio de la guerra contra Irán.

La exención de la ley, vigente desde 1973, durante el gobierno de Richard Nixon y que sólo ha tenido interrupciones en caso de proyectos energéticos, infraestructura o defensa, fue aprobada por unanimidad el pasado 31 de marzo por un comité federal de alto nivel de seis miembros conocido como el “Escuadrón de Dios” y se aplicará a todo el sector estadounidense del Golfo, lo que equivale a 45% o 46% de la superficie total del cuerpo de agua de unos 1.6 millones de kilómetros cuadrados, dividido en tres Zonas Económicas Exclusivas (ZEE): Estados Unidos, México (48%-49%) y Cuba (5%). 

Según The Washington Post, la exención a las empresas proporciona una base legal para que la visión de la “Gran América del Norte” comience a materializarse en el Golfo de México -rebautizado por Trump como “Golfo de América”-, sacrificando la biodiversidad en favor de una hegemonía energética y militar de alcance continental. El Golfo se convierte así en el centro del perímetro de seguridad inmediato justificado en términos de seguridad nacional que, según Hegseth, depende en primer lugar de un suministro de energía “ininterrumpido y asequible”.

Hegseth habló de la “Gran América del Norte” el pasado 5 de marzo en el marco de la Conferencia Anticarteles de las Américas en la sede del Comando Sur, en Doral, Florida. En su discurso, que se viralizó semanas después en redes sociales y medios, reiteró la visión hemisférica de seguridad de Donald Trump, anunciada por la Casa Blanca en diciembre, y redefinió el espacio estratégico de Estados Unidos, incluyendo a América Latina, ya no como “patio trasero”, sino como un “perímetro inmediato” que abarca todos los países al norte de Ecuador, incluyendo Groenlandia como puerta de entrada al Ártico del hemisferio occidental, y extendiéndose desde Alaska hasta Guyana. Una actualización “ofensiva” de la doctrina Monroe de 1823, de carácter defensivo, en contra de cualquier posible interferencia de potencias coloniales europeas en el continente.

Es la primera vez en más de 30 años que se convoca al Comité de Especies en Peligro de Extinción (Endangered Species Committee) que tiene la facultad de revocar protecciones ambientales. En 1992 se evaluó el conflicto entre desarrollo económico y protección en torno a proyectos madereros y forestales, aunque el precedente más relevante se remonta a los años setenta con la crisis de la presa Tellico, en Tennessee, cuando se descubrió que allí vivía un pez, el snail darter, exclusivo de ese río.

La ESA ya se había promulgado, en medio del auge del ambientalismo en Estados Unidos y el mundo, y el conflicto no sólo fue el primer gran caso que puso a prueba la ley, sino que motivó la creación del irónicamente llamado “Escuadrón de Dios”, un apodo acuñado entonces por sus críticos ante el poder absoluto que tiene sobre la vida y la muerte de las especies, anulando protecciones ambientales en favor de intereses económicos o de seguridad nacional.

Y si hace medio siglo se trató del pez snail darter -finalmente trasladado a otros estados, ya que, si bien la Corte Suprema ordenó detener la presa, el Congreso permitió terminarla y su hábitat fue inundado-, ahora se trata de la ballena de Rice. Identificada apenas en 2021, es endémica de Golfo y es considerada una de las especies más raras del mundo ya que vive todo el año en la misma área (noreste), a unos 100 a 400 metros de profundidad, si bien por la noche descansa cerca de la superficie.

Se estima en unos 50 ejemplares la población total de la ballena, afectada por la actividad industrial, sumado a los derrames y colisiones de naves. En 2010, el desastre ambiental causado en el Golfo por la explosión de la plataforma de perforación Deepwater Horizon, operada por British Petroleum (BP) y que causó el mayor derrame en alta mar de la historia, liberando unos 500 millones de litros de crudo durante casi tres meses, es una de las principales causas de su descenso poblacional.

Organizaciones como Earthjustice, Oceana y Greenpeace denunciaron la medida, afirmando que “legalizaría la destrucción de la vida marina”. Steve Mashuda, abogado del grupo ecologista Earthjustice, dijo a Reuters que antes del fallo la propia industria del petróleo y el gas nunca había solicitado una exención, ya que “no hay pruebas de que ESA esté limitando sus actividades”.

Según el Centro Sabin para el Derecho del Cambio Climático (Universidad de Columbia), desde 2025 Trump acumula 315 medidas para desmontar la política climática de su país y restaurar el dominio energético basado en los combustibles fósiles, principales responsables del cambio climático.

Las empresas que presionaron por esta exención son Chevron, uno de los mayores arrendatarios de bloques en las zonas de tránsito de especies protegidas; Shell, principal productor de petróleo en aguas profundas de Estados Unidos; BP y su megaproyecto Kaskida, potencialmente mucho más peligroso que Deepwater Horizon ya que perforará a profundidades mucho mayores en condiciones tecnológicas nuevas y extremas; Occidental Petroleum (Oxy) y Beacon Offshore Energy, en el centro de las disputas legales por permisos en áreas críticas para la ballena de Rice.