BTS: talento, empatía y nuevas masculinidades

"BTS: talento, empatía y nuevas masculinidades", escribe Irene Selser en #Entrevías

“Más hombres como BTS en este mundo. Divertidos, trabajadores, bailadores, apasionados, humildes, solidarios, sensibles, seductores sin ser violentos, dulces y guapos. No sé cómo son realmente en su vida privada, con sus complejidades, traumas, dolores o soledades. Pero la imagen que comparten me ha llenado de anhelo por hombres distintos: seguros de sí mismos al grado de hacer el ridículo, llorar, jugar, seducir y compartirse sin miedo. Por otras masculinidades posibles”. Así resumió en las redes una conocida actriz de México ante la presencia en el país de la banda pop BTS con su gira de regreso “Arirang World Tour”, tras cuatro años alejados de los escenarios debido al servicio militar en Corea del Sur.

El grupo BTS (“Bangtan Sonyeondan”, algo así como “Chicos a prueba de balas”) tenía en promedio 17 años cuando debutó en 2013 bajo la empresa Big Hit Entertainment, con la idea de mostrar a jóvenes que rechazaban los prejuicios y las presiones sociales. Provenientes de distintas ciudades y contextos, la mayoría de los miembros de BTS creció con recursos económicos limitados y a la vuelta de los años sigue reivindicando sus orígenes, otro punto de empatía con públicos masivos que, como ocurrió en México, reconocen como propios los sentimientos y experiencias que BTS transmite. Así quedó demostrado en sus tres presentaciones en el Estadio GNP Seguros, en la Ciudad de México, los días 7, 9 y 10 de mayo, con más de 180 mil asistentes, sin contar los miles de fans sin boletos que participaron desde afuera.

Aunque hoy promedian los 31 años -uno menos que Bad Bunny-, los miembros de BTS proyectan una imagen más delicada y juvenil que la masculinidad dominante o “callejera” que encarna el exitoso cantautor puertorriqueño, asociado a una sensualidad más ruda según los cánones masculinos tradicionales.

Ellos, en cambio, aparecen con maquillajes ligeros, siluetas estilizadas y prendas en tonos pastel o neutros inspiradas en la moda coreana y la alta costura. Se muestran sensibles y vulnerables, en contraste con la dureza o agresividad que suele dominar la estética masculina en Occidente.

Entre los siete comparten talentos y combinan el pop, hip-hop, rap, electrónica, R&B y dance, acompañados de una propuesta visual pensada para espectáculos masivos.

Se trata de RM (Kim Nam-joon, 31), líder de BTS, principal rapero, compositor y productor; Jin (Kim Seok-jin, 33), vocalista de registro agudo; Suga (Min Yoon-gi, 33), productor y rapero, uno de los principales compositores del grupo y también creador musical para otros artistas; J-Hope (Jung Ho-seok, 32), rapero, coreógrafo y bailarín principal; Jimin (Park Ji-min, 30), bailarín y vocalista de voz suave; V (Kim Tae-hyung, 30), vocalista de timbre grave y sonoro, nacido en un entorno rural, experiencia que, según él, marcó su sensibilidad artística, y Jungkook (Jeon Jung-kook, 28), el menor del grupo, vocalista principal y bailarín con gran presencia en escena.

Hacía nueve años que BTS no se presentaba en México desde 2017 durante un festival de K-pop, habiendo estado antes en 2014 y 2015.

En 2014-2016 comenzó a organizarse en redes sociales la filial local de ARMY, la comunidad global de fans de BTS creada en 2013. ARMY México es hoy una estructura activa y poderosa que comparte noticias, fotografías y contenidos, organiza campañas de apoyo y promociona las producciones del grupo.

Como “ejército” simbólico que acompaña y cuida tanto a sus ídolos como a la juventud que los sigue, ARMY México -acrónimo de Adorable Representative M.C. for Youth- jugó un papel clave denunciando en las redes la reventa de boletos a precios inflados. La presión ejercida contra Ticketmaster llevó a la intervención de la Procuraduría Federal del Consumidor, que impuso una multa millonaria.

En 2025, ARMY México figuraba entre las comunidades de fans más numerosas y activas del mundo, con más de un millón de integrantes dentro de un fandom global de hasta 100 millones de seguidores en más de cien países. Según Reuters, BTS representa además una poderosa fuerza económica que incluye ropa y accesorios hasta campañas benéficas o la venta de la “ARMY Bomb”, la lámpara oficial de los conciertos para crear efectos visuales sincronizados.

Cada uno con un estilo propio -elegante y clásico o minimalista y sofisticado; sensual y moderno o casual con inspiración retro-, los integrantes de BTS lo dieron todo en México con nuevas canciones que hablan de nostalgia, identidad, incertidumbre, ansiedad, depresión, autoestima y masculinidad. Ellos mismos han reconocido públicamente sus inseguridades y temores sobre el futuro, como quedó reflejado en las entrevistas individuales concedidas a la revista Rolling Stone, que volvió a dedicarles una edición especial mundial, al igual que Time, publicación que los describe como “el grupo masculino más popular del mundo”.

Agradecidos y siempre sonrientes, sorprendieron a sus fans hablando en español o usando sombreros vaqueros de estilo mexicano, además de asistir a una función de lucha libre y visitar el Palacio Nacional, invitados por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Todo ello sin perder la sencillez ni ocultar las lágrimas conmovidos con el cariño de sus seguidores, muchos de los cuales también pueden sentirse inseguros o emocionalmente vulnerables, como reconocen los propios integrantes del grupo en el documental de Netflix “BTS: El Regreso”. De ahí que sus canciones transmitan cercanía, consuelo y una sensación de pertenencia frente a un mundo percibido como “torcido” y corrupto, como cuestiona “Am I Wrong”, o atravesado por la pérdida, como expresa “Spring Day”.

Lo mismo ocurre en “Swim”, incluida en “Arirang”, el álbum de la gira, creado durante dos meses en Los Ángeles: “Nadar, nadar, el agua cayendo sobre mi piel (...) Sólo quiero tirarme de cabeza; mundo malo, me fui y aun así despierto en este mundo loco”.