pixel de seguimiento comScore
Tendencias
ExpresiónGeneral
Foto de Eunice Rendón
Columna de opinión

"H" Torres: el rap lo salvó dos veces

""H" Torres: el rap lo salvó dos veces", escribe Eunice Rendón en #Arasdesuelo

Publicado: 2 de octubre de 2026 · 4 min lectura

Desde pequeños aprendimos que, en español, la H es muda. Para Luis Eduardo Torres Lara, en cambio, esa H significa Hip hop. Sus amigos lo llamaban H Torres y ahora simplemente H, "por flojos", según él. Y quizá no deja de ser curioso que esa letra muda termine dando nombre a quien ha hecho del hip hop una forma de poner voz a las historias de muchos que no han podido contarlas.

"H" lleva rapeando desde los 16 años. Empezó hablando de lo que le pasaba, en esa época era un "cholillo" que hacía graffiti, se juntaba en la esquina, fumaba y tomaba cerveza. También le cantaba al amor. Era lo normal en donde vivía, y no hacían nada malo, más que algunas peleas con chavos de otras colonias. A esa edad tuvo un hijo, lo que lo hizo madurar, estuvo en grupos de rehabilitación, más adelante se hizo padrino, y hoy lleva 14 años sin beber alcohol.

Según cuenta, el hip hop lo sacó del lugar en el que estaba. Lo invitaban a fiestas y él prefería quedarse en casa a escribir y ensayar con un desodorante en la mano frente al espejo. Sin darse cuenta pasaron los años y ya no se juntaba con los mismos de la esquina, por eso dice que primero fue egoísta, porque el rap lo salvó a él sólo. Pero después vio que la música podía sanar en masa y decidió escribir canciones que ayudaran a las personas: empezó a cantar sobre el abandono de los padres, sobre las desapariciones, el feminicidio, y la violencia contra las mujeres. Al inicio tuvo miedo de compartir en la escena rapera, pero descubrió que había más gente que quería escuchar lo que él escribía.

Un 19 de julio, saliendo de dar un concierto, lo confundieron con alguien que había cometido un asalto: nadie lo vio haciendo nada, no estaba cerca del lugar de los hechos, no tenía el dinero robado, tampoco armas, ni había indicio alguno que lo vinculara con el delito. Él cree que lo agarraron por su apariencia, tiene tatuajes en manos, cuello y panza, le gusta el tatuaje y sus amigos son tatuadores.

La confusión lo llevó a pasar 6 meses en el penal de Bucerías, Nayarit. En ese tiempo aprendió a valorar la libertad. En sus palabras, "es una experiencia dura, pero si eres trucha puedes aprender de ella". Le sorprendieron la forma de vida y las carencias que encontró dentro de la cárcel, pero también descubrir que muchos de quienes están ahí nacieron sin oportunidades y sin siquiera la posibilidad de encontrarlas. Personas que solemos juzgar desde afuera, pero a quienes nadie tendió una mano.

Dentro conoció la convocatoria del concurso "Hip hop por la Paz" y junto a otros 7 privados de la libertad hizo la canción que obtuvo el segundo lugar nacional. Durante el encierro se aferró a escribir, y descubrió que sus compañeros encontraban en ello una esperanza: la posibilidad de entender que no todo lo que hacen tiene que salirles mal y que todavía pueden descubrir otros caminos para su vida. Muchos conservan las ganas de seguir haciendo rap, incluso quienes no saben escribir.

Gracias a que su caso fue llevado hasta la mañanera de la presidenta, salió en libertad y hoy sigue dando voz a los que no pueden a través del rap, fortalecido por su experiencia en reclusión.

El siguiente recuerdo sintetiza lo que Hip hop por la Paz significó para los internos de Bucerías: ensayaban durante el día en el patio del penal, donde los escuchaban los otros PPL. Recuerda que, en las noches, cuando las luces de los dormitorios ya se habían apagado, cantaba desde su celda la canción con la que concursaron. Cuando llegaba al coro que dice "ven, ven, ven escúchame [X4]" … "no mujer eso no es normal, tu piensas que te ama y te trata mal: quiérete, ámate, pero jamás, permitas que otro hombre te vuelva a lastimar", todo el penal se unía en un gran coro. No eran solo un equipo de 8 personas, sino más de 400 que se habían aprendido la letra y que compartieron la ilusión de haber ganado. En sus palabras, "El concurso les dio vida a los de adentro: les hizo sentir que lo que están viviendo no es tan malo y que todavía tienen otra oportunidad, un camino de luz para quienes solo ven oscuridad".


Eunice Rendón

@EuniceRendon

Las opiniones expresadas en esta columna corresponden a su autor y no representan necesariamente la postura editorial de Expreso.

Foto de Eunice Rendón
Sobre la firma

Eunice Rendón

Equipo editorial que analiza los hechos, decisiones y conversaciones que inciden en la vida pública de Sonora.