Los duros de Morena desafían a Sheinbaum
"Los duros de Morena desafían a Sheinbaum", escribe Salvador García Soto en #SerpientesyEscaleras
En la lucha intestina y soterrada que se vive dentro del movimiento obradorista, la presidenta Claudia Sheinbaum no es precisamente la más moderada, pero sí ha tenido que tomar distancia del sector más radical, conocido como "Los Puros" de Morena, porque ese grupo, que se creen los verdaderos impulsores de la "transformación", no sólo han desafiado y enfrentado a la doctora, sino que pretenden imponerle a ella y al movimiento su visión, sus candidaturas y quieren influir en la conducción del gobierno.
Para nadie fue secreto que ese grupo en el que se ubican los liderazgos de los hermanos Batres, Martí y Lenia son los más visibles, de Jesús Ramírez Cuevas y su corte de comunicadores que controlan los medios públicos y la jefa de Gobierno, Clara Brugada, se enfrentó abiertamente a la intención de Sheinbaum como candidata presidencial de llevar a su cercano, Omar García Harfuch, al gobierno capitalino. Y hoy se sabe, a partir de lo que afirma en su libro Julio Scherer, que en aquella operación para desplazar y vetar al hoy poderoso secretario de Seguridad federal, los duros contaron no sólo con el aval del presidente López Obrador, que no quiere a Harfuch, sino también con millonarios recursos, hasta 28 mil millones de pesos que obtuvo el vocero Ramírez para apoyar la campaña de Brugada, según lo que se afirma en el texto del exconsejero Jurídico de la Presidencia.
Esa misma disputa que la Presidenta perdió en 2024 se mantiene abierta en la actualidad y "Los Puros" mantienen su campaña de ataques y descalificaciones contra García Harfuch a quien ahora ubican no sólo como uno de los hombres de mayor confianza de la doctora, sino también como su posible candidato a la sucesión presidencial de 2030. Y es que, de nueva cuenta, el grupo de radicales intenta volver a ganarle la partida a la Presidenta con miras a la aún lejana sucesión.
Se escucha entre las cúpulas morenistas que este grupo ya tiene un plan y un objetivo para las siguientes elecciones presidenciales y, si ya conquistaron la Ciudad de México que hoy sienten que les pertenece, van ahora por la Presidencia de la República. Para ello se habla de un acuerdo ya tomado que tienen los duros: si la candidatura se define para un hombre, todo el grupo apoyará a Martí Batres, director del Issste, pero si por razones de género Morena volviera a optar por una mujer en 2030, su candidata ya tiene nombre y se llama Clara Brugada Molina.
Con la misma claridad con la que ya han definido su plan para la sucesión, el ala radical morenista también tiene claro, una vez más, que no van a dejar pasar a García Harfuch a la candidatura morenista. Y para ello trabajan ya en su plan para desgastar y dañar la imagen del jefe del Gabinete de Seguridad, a quien ya ven como el enemigo interno a vencer, porque suponen que tendrá, otra vez, el apoyo de la presidenta Sheinbaum para que sea su sucesor.
Pero más allá de lo que se sabe y comentan morenistas de alto nivel sobre el desafío de los duros a la presidenta, hay otra ocasión en la que este grupo también quiso ganarle la partida a Sheinbaum y está documentado en la pasada elección judicial.
De acuerdo con un análisis de la votación emitida en los comicios judiciales de junio de 2025, los famosos "acordeones" de Morena no fueron sólo uno y a la lista de candidatos que debía llegar, que se definió desde Palacio Nacional y se hizo circular entre los comités morenistas, se sumó otra lista que fue definida e impulsada por el grupo de los duros que tenían sus propios candidatos a ministros de la Corte y no eran necesariamente los mismos que promovían desde la Presidencia.
Del análisis de los resultados de aquella elección judicial de 2025 se puede advertir claramente que en seis estados del país no ganaron todos los nueve ministros que hoy integran la Suprema Corte y esos estados son justamente la Ciudad de México, donde los duros tienen el control; el Estado de México donde operaron también por los candidatos del ala radical, igual que ocurrió en Veracruz, con Rocío Nahle; Baja California, con la gobernadora Marina del Pilar, en Jalisco donde Morena es oposición y en Morelos, con la gobernadora Margarita González.
En cinco de esos seis estados, en donde o controlan los duros o hay gobernadoras muy cercanas al expresidente López Obrador, aparecieron como los candidatos más votados a la Corte Natalia Téllez Torres Orozco, Isaac De Paz González, César Mario Gutiérrez Priego y Federico Anaya Gallardo. Ninguno de ellos ganó en otros estados, sólo en esos cinco y en la votación en Jalisco.
Queda muy claro en el análisis de la votación que los duros morenistas, aliados con el expresidente, jugaron en contra del "acordeón oficial" de Palacio Nacional y que ellos promovieron su propio "acordeón de los duros" para intentar arrebatarle al menos cuatro posiciones a la Presidenta en la integración de la Corte. Por ejemplo, en la CDMX junto con Lenia Batres, Hugo Aguilar, María Estela Ríos y Loretta Ortiz (todos ministros identificados con el ala más dura del obradorismo) ganaron también los mencionados César Gutiérrez Priego, Natalia Téllez Torres Orozco, Federico Anaya e Isaac González.
Lo mismo pasó en el Edomex, en Veracruz, en Baja California y en Morelos y Jalisco, donde junto a los cuatro ministros hoy en funciones también ganaron los otros cuatros mencionados y en esas entidades perdieron varios candidatos identificados más con la lista de la presidenta Sheinbaum como Sara Irene Herrerías, Arístides Guerrero, Giovani Azael Figueroa, Yasmín Esquivel y María Estela Ríos.
Luego entonces, en esa cuestionada e irregular elección, en la que votó sólo 13% del padrón electoral, la disputa no fue entre los candidatos que querían un cargo en el "nuevo Poder Judicial", la batalla fue más bien entre los radicales del obradorismo contra la presidenta Sheinbaum y fue también por el control del poder del Estado que ahora está en manos también de Morena.
Así que, aunque lo nieguen y actúen desde las sombras y sin dar la cara, en la 4T no todos son tan leales a la Presidenta como lo dicen en el discurso y hay grupos que, mientras en el discurso alaban a la doctora y le juran fidelidad y apoyo, por debajo de la mesa están trabajando para cerrarle el paso a ella y a los suyos en la disputa de poder que se libra en el movimiento gobernante. Los dados mandan Escalera Doble. Salud y tranquilidad para todos los lectores.












