Estados reclasifican homicidios y presumen bajas

"Estados reclasifican homicidios y presumen bajas", escribe Salvador García Soto en #SerpientesyEscaleras

En los últimos 16 meses, desde que asumió el poder la presidenta Sheinbaum, el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), a través de su Secretariado Ejecutivo, ha reportado un descenso constante y considerable del principal indicador de violencia criminal en el país: los homicidios dolosos. Entre septiembre de 2024 y marzo de este 2026, el organismo ha reportado una disminución de 45% de los homicidios dolosos en el país, con un promedio diario de víctimas que pasó de 89.6 en el cierre del gobierno de López Obrador, a 50.9 hasta el mes pasado, lo que representa el nivel más bajo en la incidencia de ese delito en los últimos 11 años.

Pero mientras cada mes en las conferencias matutinas de la Presidenta se reportan menos homicidios, la percepción de inseguridad entre los mexicanos no necesariamente mejora y en las noticias diarias que llegan desde los estados y ciudades de la República siguen abundando los casos de ejecuciones, masacres y asesinatos violentos, mostrando una realidad cotidiana que contrasta fuertemente con el discurso oficial de una tendencia sostenida de disminución de los homicidios dolosos.

Y es que, a partir de que el gobierno de la presidenta Sheinbaum modificó la metodología y los tipos de clasificación de los delitos que reportan las 32 entidades del país, delitos como las tentativas de homicidio o feminicidio, dejaron de ser contabilizados al sacarlos de la categoría de "otros delitos contra la vida y la integridad" para convertirlos en subdelito que ya no se suma a la incidencia y se reporta por separado, lo que ha hecho que en los datos oficiales del SNSP que reporta el secretario Omar García Harfuch haya una reducción en el número de víctimas de la violencia.

Pero además, de acuerdo con una investigación del portal Animal Político, al aumentar el Gobierno federal los tipos de delito que se utilizaban en las mediciones de los últimos 10 años, y que pasaron de 53 a 71 nuevos tipos en el Registro Nacional de Incidencia Delictiva, los gobiernos estatales y sus fiscalías comenzaron a reclasificar los delitos que reportan y a incluirlos en nuevas categorías de tal modo que logran reducir las cifras de homicidios a partir de las nuevas reclasificaciones de delitos.

Dentro de los cambios en la metodología, que comenzaron a aplicarse en este año y que coinciden con los reportes federales en las conferencias matutinas que hablan de una disminución de hasta 45% de los homicidios dolosos, se modificó el criterio que antes se utilizaba para clasificar la categoría de "otros delitos contra la vida y la integridad", donde se reportaban intentos de suicidio o de feminicidio, los cuales ahora aparecen como subdelitos y reducen las cifras reportadas en ambos delitos graves.

Así, lo que en el discurso oficial se reporta como una "baja histórica de homicidios dolosos" es en realidad un subregistro que están haciendo los estados del país, a partir de la nueva metodología autorizada por el Secretariado Ejecutivo del SNSP, en una práctica que en el fondo no está reduciendo en términos reales la violencia y la inseguridad en el país, pero sí apunta a reducir la percepción de inseguridad, a partir de repetir cada mes en las mañaneras, que la estrategia de seguridad federal sí funciona y ya logró una reducción histórica de los homicidios dolosos.

Un fiscal estatal de uno de los estados que aparecieron en el último reporte del SNSP presentado en la mañanera del pasado lunes, comentó a esta columna que "hay varios estados, de los que más están presumiendo reducción de homicidios dolosos, que en realidad están haciendo subregistro de ese delito catalogando los asesinatos como ‘otras causas’ y de esa manera reportan menos homicidios". El funcionario estatal aseguró que "son por lo menos 10 estados los que actualmente están maquillando sus cifras a partir de reclasificar los delitos y aprovechan los nuevos tipos de delito que autorizó el Gobierno federal".

Así, mientras disminuyen de manera impresionante los homicidios dolosos y hasta los feminicidios en la estadística oficial, en la mayor parte de los estados y en el reporte federal hay un incremento notable en categoría como "otros delitos contra la vida y la integridad", algo que se puede observar consultando los últimos reportes de entidades como la Ciudad de México, Baja California o Querétaro, por citar sólo tres casos.

Es decir que mientras el Gobierno federal presume su reducción de hasta 45% en el principal indicador que mide la violencia en cualquier país, en realidad los funcionarios federales encargados de la medición están validando las prácticas de reclasificación de los delitos que hacen las fiscalías y los gobiernos estatales, con lo cual los dos niveles de gobierno se lavan la cara y presumen disminución de la inseguridad y la violencia, aun cuando en la realidad de sus ciudades y municipios eso no esté sucediendo.

Y así los gobernadores contentos, presumiendo una mejoría en seguridad que no perciben sus habitantes; el Gobierno federal feliz porque presume y difunde una disminución del delito más grave y que más impacta la medición de violencia en los países; y los ciudadanos, eso no están tan felices y sí más bien confundidos porque, como siempre, lo que dice el gobierno y lo que presumen en sus discursos e informes, no tiene nada que ver con lo que viven en su realidad cotidiana. Seguimos siendo pues, el país de las simulaciones, las trampas y los discursos falsos desde el poder… Dados girando. Tocó Serpiente. Descendemos.