La bomba argentina contra la 4T

"La bomba argentina contra la 4T", escribe Salvador García Soto en #SerpientesyEscaleras

El vicealmirante Fernando Farías Laguna, detenido en Buenos Aires y en poder de la justicia de Argentina, se convertirá en una auténtica bomba que amenaza con destapar la cloaca del huachicol fiscal operado por la Secretaría de Marina y tolerado y protegido desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

No es para nada casualidad que al sobrino prófugo del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, lo hayan capturado las autoridades del gobierno de Javier Milei, distante de la presidenta Claudia Sheinbaum y muy cercano a Trump, y que al parecer no tienen intenciones de deportar al marino mexicano, al que le concederán el "asilo político" que el mismo Farías ya solicitó, para sacarle toda la información sobre la red de defraudación fiscal millonaria que operaba en la administración lopezobradorista y que ya es incluso investigada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Con todo y que el Gobierno mexicano insistirá en solicitar la deportación del sobrino al que le urge traer al país por la información que tiene y lo que puede revelar al Gobierno de Argentina, cada vez se ve más claro que la Fiscalía del país sudamericano no tiene intenciones de devolver a Farías Laguna a México y, por el contrario, pretenden aprovecharlo con la figura del asilo para ofrecerle que se convierta en "testigo protegido" de la justicia ya sea argentina o estadounidense, algo que podría destapar la cloaca del huachicol fiscal a gran escala operado en el sexenio obradorista.

Porque como decía aquella canción de Rubén Blades, "la vida te da sorpresas", y hoy todo apunta a que con Farías Laguna le aplicarán a la 4T y de paso a la doctora Sheinbaum la misma receta que el expresidente López Obrador aplicó en Ecuador al gobierno derechista de Daniel Noboa cuando, en abril de 2024 y a pesar de saber que el exvicepresidente Jorge Glas estaba sujeto a una investigación penal en su país, decidió otorgarle "asilo político" y lo escondió en la embajada mexicana en Quito, desatando un conflicto diplomático y político cuando el gobierno ecuatoriano irrumpió con su policía en la sede mexicana para llevarse al prófugo Glas.

Hoy, con Fernando Farías Laguna, quien después de varios meses prófugo de la justicia mexicano curiosamente apareció en Buenos Aires, todo apunta a que el gobierno de Milei le otorgará asilo político para que se quede en su país y desde allá revele todo lo que sabe sobre la red huachicolera que involucra a su tío, el exsecretario de Marina, Ojeda Durán, y por ende al gobierno de López Obrador.

Milei sabe que esa información es "oro molido" para Donald Trump y sus intenciones de investigar y castigar el contrabando de combustibles desde su país a México, una trama que involucra no sólo al extitular de Marina y a sus dos sobrinos, sino a los hijos del expresidente López Obrador, marcadamente a Andrés Manuel López Beltrán, quien aparece referido en investigaciones en curso por el Departamento de Justicia, que ya investiga, por ejemplo, a Javier López Núñez, cercanísimo a la familia López Obrador, y quien cobró sobornos de hasta 3.5 millones de dólares para la firma de contratos en Pemex y era parte de una red de funcionarios que operaban desde la petrolera con vínculos directos hacia Andy.

La sorpresiva petición de "asilo político" que hizo el viernes Farías Laguna, un día después de su detención, confirma que el sobrino tampoco quiere regresar a México, donde dice que teme que lo maten y que ya tiene algún tipo de acuerdo o pacto con el gobierno de Milei, y eventualmente con Estados Unidos, porque ha empezado a hacer declaraciones ante la justicia argentina en las que afirma tener evidencias, como capturas de pantalla, con las que afirma que él informó personalmente al almirante Ojeda Durán, de la red huachicolera en la que participaba, sin que el integrante del gabinete de López Obrador hubiera hecho nada para detener ese esquema criminal de contrabando de combustibles.

Dice la sabiduría popular que el que a hierro mata a hierro muere y hoy, con la presencia del sobrino huachicolero del exsecretario de Marina en Buenos Aires, parece repetirse la historia con la cual López Obrador daba asilo a políticos prófugos o acusados, lo mismo en Ecuador que en Perú, donde intentó traerse asilado al depuesto presidente Pedro Castillo, y hoy desde Argentina preparan una "bomba" judicial y declarativa con el marino Fernando Farías, a quien es más fácil que Milei lo mande a Estados Unidos que a México, porque saben que el sobrino es la pieza clave para descubrir hasta dónde llegaba la protección y el negocio del huachicol fiscal en el sexenio de López Obrador.

Así que, si en Palacio Nacional saben contar, que no cuenten con que les mandarán desde Argentina al sobrino prófugo del almirante Ojeda Durán, a quien la presidenta Sheinbaum ha protegido, ya sea por decisión propia o por instrucciones de Palenque. Y es más probable que veamos al vicealmirante, ya como asilado político, entonarse y agarrar aire para soltar, en un do de pecho que puede resultar fatal para el obradorismo y para la 4T, si Farías Laguna decide, a cambio de protección argentina o estadounidense, decir todo lo que sabe sobre los altos mandos del gobierno de López Obrador que auspiciaron, aprovecharon y se enriquecieron con el fraude multimillonario de los combustibles contrabandeados desde Estados Unidos… Se baten los dados. Escalera para este lunes. La semana promete.