Y sigue la cacería de Trump: ¿Quién es el próximo/a?
"Y sigue la cacería de Trump: ¿Quién es el próximo/a?", escribe Salvador García Soto en #SerpientesyEscaleras
El discurso soberanista, maniqueo y demagógico, que nos quiere hacer creer que defender a los narcopolíticos acusados por Estados Unidos es defender a México, se estrellará nuevamente contra la realidad.
Mientras la presidenta Sheinbaum pierde el control de la crisis anunciada que le generó la administración de Donald Trump, e insiste en proteger y garantizar la impunidad de políticos de su partido vinculados a los cárteles de la droga, el Presidente estadounidense eleva el tono y reitera sus amenazas de intervenciones militares contra los narcos en territorio mexicano, si el Gobierno de la doctora no empieza pronto a detener y extraditar capos y políticos que están siendo acusados y reclamados por cortes estadounidenses. "Si México no hace el trabajo, nosotros lo haremos", declaró ayer Trump al hablar de la nueva "fuerza terrestre" estadounidense, que está lista para entrar a cualquier país a detener a capos de los cárteles.
Y mientras los morenistas vociferan y se desgarran las vestiduras jurándose inocentes, desde Washington no sólo llegan las reiteradas amenazas del presidente Trump, sino que confirman formalmente que Rocha Moya y los otros 9 políticos sinaloenses acusados por el Departamento de Justicia, son apenas los primeros y que vienen más nombres, acusaciones y peticiones de extradición contra políticos mexicanos.
"Claro. Sí", respondió ayer Tood Blanche, Fiscal General interino de los Estados Unidos a una pregunta directa de la reportera Ali Bradley, de la televisora conservadora News Nation, sobre si habría más acusaciones del Gobierno estadounidense contra políticos mexicanos vinculados al narco. "La semana pasada anunciamos que se ha presentado una acusación formal contra un Gobernador de México (Rocha Moya) por parte del Distrito Sur de Nueva York. Creo que es algo que hemos hecho en el pasado, y sin duda continuaremos haciéndolo", dijo Blanche.
Y para que no queden dudas de dónde está sacando el Departamento de Justicia las pruebas, datos y acusaciones contra políticos de México, el fiscal interino, que sustituyó a la defenestrada Pam Bondie, confirmó que son los mismos capos y narcotraficantes que el Gobierno de la presidenta Sheinbaum ha entregado a Estados Unidos, los que están aportando información y acusando directamente a sus socios políticos de Morena y otros partidos.
"Una consecuencia de haber traído a muchos de los líderes de algunos de estos cárteles aquí durante el último año, gracias a nuestra cooperación con el gobierno mexicano, es que algunos de ellos probablemente van a querer cooperar y esa cooperación puede llevar a cargos adicionales. Ya habíamos procesado a varios funcionarios del Gobierno mexicano, jueces, un juez recientemente también. Así que eso es algo que continuará", insistió el fiscal Tood Blanche, cuyos dichos también confirman la versión de que al Gobernador sinaloense lo acusaron directamente Los Chapitos, Ovidio y Jesús Guzmán, quienes aportaron evidencias y pruebas al Gobierno estadounidense en contra de Rocha, del senador Enrique Inzunza y del resto de los 10 sinaloenses pedidos en extradición.
Hoy, más allá de la demagogia discursiva nacionalista y de que Morena y la Presidenta se envuelvan en la bandera para proteger a sus militantes acusados por Estados Unidos, la realidad es que dentro del oficialismo hay un temor real y un nerviosismo real porque saben que vienen más acusaciones y que no podrán contener por mucho tiempo la ofensiva estadounidense que es en los hechos una cacería contra gobernadores, alcaldes, congresistas, secretarios de Estado y dirigentes mayoritariamente de Morena, pero también se habla de al menos dos gobernadores de oposición, uno del PRI y otro de MC, como parte de la lista de narcopolíticos mexicanos que tienen en Washington.
Esta semana en redes sociales han surgido versiones de periodistas que aseguran que dos nombres que preocupan en este momento, como los que pueden seguir en las peticiones estadounidenses de detención y extradición, son los del secretario de Educación, Mario Delgado, y el senador tabasqueño y exsecretario de Gobernación, Adán Augusto López. El periodista Carlos Ramos aseguró el martes pasado en un tweet que desde la Secretaría de Gobernación, que encabeza Rosa Icela Rodríguez, "se informó a Mario Delgado y Adán López que están siendo investigados en USA. La CNBV ya solicitó información sobre sus movimientos financieros a las instituciones bancarias", sostuvo el periodista.
Así que ya no quedan dudas y los que crean que con discursos e invocaciones de soberanía lograran evitar las acciones de justicia extraterritorial que ha emprendido el Gobierno de Trump, y que amenaza con escalar incluso a operativos de sus fuerzas especiales en territorio mexicano, se van a estrellar contra la realidad. Justa o injusta, violatoria o no de la supuesta soberanía que pretende proteger las redes de la narcopolítica, la cacería legal y militar del gobierno de los Estados Unidos y la pregunta que realmente se hacen, temerosos y nerviosos los morenistas, es ¿Quién será el próximo o la próxima en aparecer en las peticiones de extradición de la Casa Blanca?
Los dados se detienen. Capicúa y repetimos el tiro.












