La CNTE aprieta, el gobierno no cede y el Mundial se acerca

"La CNTE aprieta, el gobierno no cede y el Mundial se acerca", escribe Salvador García Soto en #SerpientesyEscaleras

Con el Centro Histórico de la Ciudad de México secuestrado por los maestros de la CNTE, el FanFest de la FIFA en peligro de resultar un fracaso y el Gobierno federal contra la pared ante las exigencias millonarias del magisterio disidente, el ambiente previo al Mundial de Futbol que comienza en sólo una semana se torna cada vez más tenso e incierto.

El nivel de violencia y de presión que están ejerciendo los maestros llegados desde varios estados del país donde la Coordinadora tiene influencia, sin que ninguna autoridad ni local ni federal intervenga, ha puesto en jaque no sólo la movilidad del primer cuadro y de zonas turísticas estratégicas como el Paseo de la Reforma, además de las agresiones a instalaciones federales de la SEP y a las decoraciones mundialistas, mientras los secretarios de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; de Educación Pública, Mario Delgado y el director del Issste, Martí Batres, han quedado rebasados y superados por la exigencia magisterial de reunirse directamente con la presidenta Sheinbaum.

Pero la Presidenta dice que no los piensa recibir y que si los recibiera ella no haría ninguna diferencia de la negociación que han estado sosteniendo en la Segob y que hasta ahora ha resultado totalmente ineficiente para calmar las movilizaciones, plantones, bloqueos y ataques virulentos de los maestros que, literalmente, parecen tener de rodillas al Gobierno federal, a merced de sus exigencias, mientras la Presidenta ordena "no caer en la provocación" y no utilizar la fuerza pública contra los enardecidos y engallados profesores que se saben intocables por el poder.

¿Hasta dónde o cuándo va a parar esta movilización magisterial que amenaza con boicotear el Mundial que arranca el 11 de junio y que además de la capital de la República también tiene en jaque a ciudades como Oaxaca, Tuxtla Gutiérrez, varios municipios de Michoacán, de Guerrero y de Sonora? Todo apunta a que terminará pronto, antes de que inicie la fiesta mundialista, pero eso pasará porque el gobierno de la presidenta Sheinbaum autorice las exorbitantes peticiones que han puesto sobre la mesa los líderes magisteriales.

Y es que si ya la Presidenta ha dicho en todos los tonos posibles que las demandas públicas de la CNTE, como son la derogación de la reforma a la Ley del Issste de 2007, el aumento salarial de 100%, la eliminación total de la reforma educativa de 2019 y la reinstalación de maestros cesados, no son negociables ni aceptables, ¿qué es entonces lo que están negociando con ellos en el Gobierno federal?

Fuentes del Gobierno federal que participan en las negociaciones con la dirigencia de la CNTE nos dicen que son tres los planteamientos que exige la disidencia magisterial para levantar sus plantones, liberar el centro histórico y los alrededores del Zócalo y suspender su "huelga nacional", así como sus amenazas de boicot a la justa mundialista. La primera: más de mil plazas magisteriales para sus agremiados, posiciones administrativas dentro de la SEP también para sus maestros y una cantidad de dinero que se cuenta en cientos de millones de pesos.

El problema es que el gobierno no ha querido ceder en las cifras que ellos plantean como condición para levantar el plantón. Tan sólo en la parte monetaria, que evidentemente no se hará pública bajo ninguna circunstancia, el estira y afloja habla de hasta 500 millones de pesos, sumadas a las plazas magisteriales y administrativas y ahí es donde la negociación terminó truncándose con los titulares de la Segob, la SEP y el Issste, y por eso los maestros escalaron ayer su nivel de violencia, al atacar instalaciones de Educación Pública en la Avenida Universidad y condicionar la continuación del diálogo a que los reciba directamente la presidenta en Palacio Nacional.

"Considero en este momento que no es pertinente esta reunión. Porque ahí están la Secretaria de Gobernación y el Secretario de Educación, es decir, no va a cambiar nada si se reúnen con la Presidenta, ellos tienen toda la confianza de la Presidenta y saben ellos también si no se puede por temas presupuestales pues tampoco vamos a ofrecer algo que no podemos cumplir", dijo ayer la Presidenta quien el martes vivió en carne propia las consecuencias del secuestro de la CNTE al Centro Histórico al no poder salir de Palacio Nacional y tener que reunirse vía remota con empresarios españoles a los que vería ayer por la tarde.

Cuando la Presidenta habla de "temas presupuestales" como el problema para atender las exigencias de la CNTE, está claro que la negociación en este momento depende de cuánto dinero les pone el Gobierno federal sobre la mesa a los líderes del magisterio disidente. Y eso, que seguro negarán ambas partes, ni siquiera es algo nuevo o exclusivo de lo que ocurre en este momento, porque es el modus operandi con el que la Coordinadora magisterial ha funcionado en las últimas décadas.

Gobernadores de los estados que financian sus traslados a la CDMX y que les dan recursos a cambio de que retiren huelgas y plantones, un gobierno de la Ciudad de México, como el de Clara Brugada con el que extrañamente no se meten los maestros que le permiten a la jefa de Gobierno hacer sus eventos en espacios públicos sin molestarla, mientras embisten y atacan instalaciones federales, y una negociación que pasa por más plazas y millones de pesos "para la causa", es lo que hay en este momento detrás de la huelga magisterial que tiene desquiciada a la capital del país y que amenaza con empañar la fiesta mundialista.

La misma fuente que nos dio los detalles de lo que se negocia en estos momentos en el Gobierno federal nos dice que es muy probable que el próximo viernes, o a más tardar el fin de semana, los maestros se terminen retirando de la ciudad, levanten sus plantones y se lleven sus demandas incumplidas, al menos las públicas, a cambio de regresar con un jugoso acuerdo económico y una buena cantidad de plazas comprometidas por el Gobierno federal.

Y así, el monstruo en el que se ha convertido la CNTE, capaz de arrodillar a gobiernos de cualquier signo político, y que se fortaleció y se engalló aún más con las concesiones y apoyos que les dio Andrés Manuel López Obrador a cambio de que lo respaldaran en su campaña presidencial, hoy le está rugiendo a la presidenta Sheinbaum en el cuello, sabedores de que la mandataria, acorralada por un lado por Estados Unidos y por el otro con el compromiso del Mundial ante la FIFA, terminará cediendo a sus exigencias burocráticas y monetarias. Y ya para la próxima semana, con la ciudad libre de bloqueos, plantones y "ajolotizada" por Brugada, podrá rodar el balón a un costo que podría alcanzar hasta los 700 millones de pesos para calmar la furia magisterial… Se detienen los dados. Capicúa, la cabeza y la cola de la Serpiente.