De visitante distinguido a mentiroso investigado
"De visitante distinguido a mentiroso investigado", escribe Salvador García Soto en #SerpientesyEscaleras
Durante casi todo el sexenio de Andrés Manuel López Obrador el entonces embajador de Estados Unidos en México, el texano Ken Salazar, fue más que bienvenido en Palacio Nacional y se le dio siempre un trato de cercanía y confianza al grado de ponerlo como el mejor ejemplo de la "buena relación" que el Gobierno mexicano tenía con la administración del demócrata Joe Biden. No había semana en la que no se viera al diplomático de la texana entrar y salir de la sede presidencial mexicana a donde lo mismo se le invitaba a comer que a platicar con el entonces Presidente, que le daba casi un trato de confidente.
Hoy, apenas dos años después de que concluyera el pasado sexenio, y a partir del caso del secuestro y extracción del capo sinaloense Ismael "Mayo" Zambada, el señor Ken Salazar, ahora exembajador estadounidense, dejó de ser considerado "visitante distinguido" de Palacio Nacional, para ser acusado de mentiroso o de dar información falsa al Gobierno de México y aparecer como sujeto de una carpeta de investigación penal de la Fiscalía General de la República.
¿En qué momento el simpático Ken Salazar, ese embajador de la texana, con apellido mexicano y acento de pocho, al que tanto elogiaron y ensalzaron desde la 4T, se convirtió ahora en villano para el Gobierno mexicano?
La respuesta a esa pregunta nos remite al 25 de julio de 2025, justo el día en el que sicarios mexicanos engañaron y secuestraron al capo Ismael "Mayo" Zambada en una finca de Culiacán, Sinaloa, de la que lo sacaron maniatado y con el rostro cubierto para subirlo a una avioneta sin rastreador y atravesar todo México para aterrizar en Santa Teresa, Nuevo México, donde lo esperaban agentes del FBI. Ese día, tras revelarse la noticia de la entrega del "Mayo" en Estados Unidos, el presidente López Obrador llamó de inmediato al embajador Salazar para pedirle explicaciones.
El exembajador, según narró ayer él mismo en su respuesta a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien lo acusó de mentir y falsear declaraciones que le dio al Gobierno de México, le respondió oficialmente al Presidente de México, en una llamada conjunta con el abogado general de Estados Unidos, Merrick Garland, negando que se tratara de una operación oficial del Gobierno de Estados Unidos. "We communicated to the Mexican government that it was no our plane, no our pilot, and no our operation", escribió ayer Ken Salazar en una dura y concisa respuesta para las acusaciones que le hizo la doctora Sheinbaum.
Tan seguro se siente el exembajador de la que fue su respuesta oficial a López Obrador, que en recientes declaraciones que le hizo al periodista mexicano Jorge Ramos para su canal de You Tube, recordó que el presidente López Obrador expresó su preocupación por lo que declarara el "Mayo" Zambada en los Estados Unidos, según se lo contó un "empresario confidente" del mandatario. Sobre los pactos del presidente mexicano con el narcotráfico, Salazar dijo no tener pruebas o información, pero sí mencionó la "preocupación" de AMLO.
- Salazar: “Mira, primero, yo nunca tuve evidencia que López Obrador, Andrés Manuel López Obrador, estuviera haciendo cosas de ese tipo. No, no, esa evidencia nunca se me presentó y eso lo digo y sí le tengo respeto yo al presidente López Obrador”.
- Pregunta: O sea, que no hubo acuerdos con narcos.
- Salazar: "Yo no tengo a conocer que eso ocurría", dijo en la entrevista para el programa de Jorge Ramos.
A partir del secuestro y la extracción del "Mayo", la relación tan cercana entre López Obrador y el embajador Salazar se fracturó. Al embajador lo llamaron a cuentas en Palacio y él dio su respuesta negando participación del gobierno de Biden, y a partir de que salió en aquella ocasión, no fue recibido ya de la misma forma en el Palacio Nacional. Se le comenzó a poner distancia, acusando que había "traicionado" la confianza del Presidente al no informarle de la operación para llevarse al capo Zambada y se le retiró la confianza de la Presidencia mexicana.
Desde entonces comenzaron los reclamos y reproches de López Obrador y de la entonces presidenta electa Claudia Sheinbaum para que el Gobierno de los Estados Unidos les explicara ¿cómo fue que recibieron al "Mayo" en su territorio y qué papel jugaron en el secuestro para llevarse al capo sinaloense con engaños? Ken Salazar dejó el país en enero de 2025 y se regresó a su natal Texas, donde comenzó a escribir las memorias de su paso por la Embajada en México.
Y dos años después, un reportaje periodístico de Luis Chaparro, del sitio Pie de Nota, revivió el caso Zambada al mostrar fotografías y videos de los momentos en los que el "Mayo" fue secuestrado por sicarios de Joaquín Guzmán, subido por la fuerza a un avión privado sin rastreador, y del momento justo en el que es entregado a agentes del FBI en Santa Teresa, Nuevo México. Y junto con esas imágenes, el periodista reveló que la aeronave en la que secuestraron y trasladaron al capo mexicano a Estados Unidos está en un museo sobre la lucha contra el narco y el crimen en el vecino país, y se muestra como parte de un operativo del FBI para extraer a Zambada de México.
Tras las revelaciones periodísticas, la presidenta Sheinbaum se negó a opinar el pasado viernes, diciendo que iban a revisar la información y la comentarían después. Y en ese inter, coincidencia o no, se publicaron las declaraciones de Salazar a Jorge Ramos sobre su libro "Borderlands: Mi lucha por un Estados Unidos incluyente", que dieron pie para que desde el martes pasado la presidenta Sheinbaum se lanzara con todo en contra del exembajador estadounidense y lo acusara de mentirle al Gobierno mexicano.
Y ayer la Fiscal General de la República, Ernestina Godoy, salió a dar su informe sobre el secuestro y extracción del "Mayo" y confirmó y repitió el mismo discurso que ya se había dado en Palacio Nacional. Godoy habló de violación de la soberanía y de que el Gobierno de Estados Unidos le mintió al de México en información sensible y delicada y mencionó también la falsedad del embajador Salazar. Pero el colmo fue cuando la Fiscal le pidió al fiscal de Control Competencial, Raúl Armando Jiménez Vázquez, a quien presentó como especialista en derecho internacional, que explicara por qué se acusó al embajador Salazar de "falsedad de declaraciones" y se le abrió una carpeta de investigación de la FGR.
¿Y la inmunidad diplomática de la que gozaba Salazar al ser embajador de Estados Unidos y que lo exime de la jurisdicción penal, civil y administrativa en el país receptor? ¿Acaso el Fiscal y experto en derecho internacional ignora esa inmunidad como para iniciarle una carpeta de investigación el exembajador estadounidense?
En fin, que así es como Ken, el texano, pasó de ser visitante distinguido y frecuente de Palacio Nacional, a convertirse ahora en acusado e investigado por el Gobierno mexicano, que lo acusa de mentiroso. Como dijo bien el compositor chileno Julio Numhauser: "Cambia, todo cambia"... Se batieron los dados. Serpiente Doble.












