Fuego amigo contra Ebrard

"Fuego amigo contra Ebrard", escribe Salvador García Soto en #SerpientesyEscaleras

Desde las entrañas de Palacio Nacional, con domicilio en la oficina de la Coordinación de Asesores de la Presidencia de la República, se ha lanzado una ofensiva mediática y de redes en contra del secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, sobre quien se están esparciendo rumores y versiones sobre su salida del gabinete presidencial y señalamientos, en los llamados "medios alternativos" de la 4T, que lo culpan del fracaso en las negociaciones de la 4T a partir de la decisión del presidente Donald Trump de no ratificar el TMEC con México y Canadá por 16 años más.

La ofensiva contra Ebrard, de la que no queda claro si es por un tema ideológico, por una ofensiva de los radicales de Morena contra el titular de Economía por sus posiciones moderadas, o si se trata de una lucha de poder al interior del movimiento obradorista que tendría ya que ver con el futuro del movimiento y las aspiraciones públicas de Marcelo para volver a intentar, por tercera ocasión, ser candidato presidencial de Morena en 2030.

Las huellas detrás de esta campaña apuntan a la oficina de Jesús Ramírez Cuevas, el influyente coordinador de Asesores de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien ebrardistas cercanos ubican como la fuente de las versiones sobre la renuncia del Secretario de Economía y las críticas en su contra por la negociación del TMEC.

Desde la oficina de Ramírez, dicen cercanos a Ebrard, se está operando en contra de su jefe, y citan como prueba el uso de cuentas de redes sociales totalmente identificadas con la 4T y, para mayores señas, refieren las duras críticas de la exempleada de Ramírez Cuevas, Liz Vilchis, quien en su nueva faceta de comentarista para el programa "SDP Mañana", le enderezó fuertes cuestionamientos al secretario de Economía, acusándolo de un "fracaso que golpea fuertemente sus aspiraciones presidenciales para 2030" y lo responsabilizó de la decisión de Estados Unidos de no renovar el Tratado comercial con México y Canadá.

Lo más curioso del asunto de este tipo de guerras intestinas y fuego amigo dentro de la 4T es que con este tipo de intrigas a la que le hacen daño realmente es a la Presidenta; es ella la artífice de toda la negociación y la estrategia frente a Estados Unidos, y no ha habido decisión o acción de Ebrard que no fuera estudiada, evaluada y ordenada por la doctora. Así que, si Jesús Ramírez anda promoviendo la idea de "un fracaso de Ebrard" en las negociaciones del TMEC, lo que realmente hace es cuestionar las decisiones de su jefa, la Presidenta.

Porque si bien tampoco es una "buena noticia" que Donald Trump haya decidido no renovar el TMEC y eso le traerá consecuencias y afectaciones a las inversiones que hoy ven a México como el "trampolín" para el mercado estadounidense, tampoco se puede negar que México tiene el mejor acuerdo arancelario con Estados Unidos, gracias a eso nuestro país rompió el récord de exportaciones a EU. Le exportamos más a EU que cualquier país del mundo; que China, que Canadá, que Japón o que Alemania.

En todo caso, si desde el bloque radical que encabeza Ramírez se emprende este ataque tan temprano y anticipado contra Ebrard, habrá que pensar si al ala más dura de Morena le preocupa tanto la posible postulación de Marcelo como para lanzar desde ahora las baterías de sus ataques en contra del secretario de Economía. Y eso tiene dos interpretaciones: que los "puros" de Morena ven a Ebrard como un rival fuerte hacia 2030 o de plano que, ante la ausencia y el vacío de liderazgos y buenos perfiles que hoy se ven en Morena hacia la sucesión presidencial, le tienen miedo al próximo despegue de Marcelo rumbo a la elección presidencial.

Porque al final, además de Ebrard, no se ve hoy a nadie más de Morena con el tamaño o la preparación para aspirar a la candidatura presidencial de Morena. Porque, para colmo de los "puros" morenistas, si no es Marcelo el único que despunta en las encuestas rumbo a la sucesión presidencial, es Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad y Participación Ciudadana, otro al que tampoco quieren los del bloque radical y a quien ya lograron descarrilar y sacar del camino en la contienda por la candidatura a la Jefatura de Gobierno de la CDMX en 2024.

Quizás en lugar de lanzarse en contra de los posibles rivales por la candidatura morenista en 2030, el grupo de Jesús Ramírez y demás puros de Morena deberían preocuparse por definir si ellos tienen un mejor perfil para la próxima sucesión presidencial, porque hasta ahora, que se vean tamaños y capacidades entre los demás integrantes de la 4T como para una candidatura presidencial, francamente no se encuentran perfiles que le puedan hacer frente a lo que cada vez se empieza a ver más incierto y complicado para el régimen: la renovación de la Presidencia de la República en 2030.

Para reconocer las profundas raíces priistas del morenismo, se diría, como el cacique guerrerense, Rubén Figueroa: la caballada guinda está muy flaca, y a los pocos cuacos que caminan les avientan los perros… Los dados mandaron Serpiente Doble. Caída libre.