Rocha desahuciado, Inzunza advertido e Imelda candidata

"Rocha desahuciado, Inzunza advertido e Imelda candidata", escribe Salvador García Soto en #SerpientesyEscaleras

Con Rubén Rocha Moya desahuciado políticamente, desconocido por sus correligionarios y hasta amenazado con un proceso de expulsión de Morena, la estocada final al gobernador que desafió a la presidenta Sheinbaum se la darán hoy cuando la dirigencia nacional morenista anuncie la candidatura de la senadora Imelda Castro, una opositora del rochismo que confirmaría la decisión presidencial de acabar con el dominio de esa corriente política en Sinaloa.

El último estertor del grupo de Rocha Moya fue sacar, con su mayoría en el Congreso local, la designación de Griselda Domínguez como gobernadora interina, aunque la consigna con la que llega la hasta ahora diputada federal es sacudir al gabinete estatal y tomar ella el control del estado, rompiendo cualquier injerencia del gobernador con licencia. Y es que si bien la nueva gobernadora trabajó en el gabinete de Rocha como secretaria de Educación, Domínguez es una antigua militante de la izquierda sinaloense que tiene su propio grupo político, con el cual se deshará de las influencias del grupo rochista.

Y para confirmar que a Rubén Rocha le cobrarán muy caro el desafío que hizo a la autoridad de la Presidenta, ayer la misma doctora le sugirió a Enrique Inzunza, hombre fuerte del rochismo y operador directo de los pactos con el Cártel de Sinaloa, que pida licencia a la senaduría que hasta hoy ocupa y a la que, según anunció él en redes sociales, pretendía reincorporarse el próximo 1 de septiembre. "Considero lo mismo en todos los 10 casos que están bajo investigación de la Fiscalía", dijo la Presidenta cuando le preguntaron si Inzunza debía separarse del cargo de senador.

Fue la presidenta del Consejo Nacional de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández, quien dijo ayer que el caso de Rocha Moya debía ser analizado por la Comisión de Honestidad y Justicia de su partido, que podría evaluar la expulsión del gobernador sinaloense a partir de su decisión de regresar a la gubernatura sin consultar a ninguna autoridad o instancia del partido. "Hay una actuación unilateral que él realizó y que hemos manifestado que no estamos de acuerdo. Se está investigando de cualquier delito que se le acuse, en cuanto al partido los órganos internos decidirán. Vamos a discutirlo", dijo ayer la dirigente morenista.

Hasta antes de la crisis política que desató el pasado fin de semana, con su regreso a la gubernatura y su segunda petición de licencia, Rocha Moya seguía controlando y manejando la sucesión interna en Morena e impulsaba a sus candidatos a la gubernatura como Omar López Campos, su exsecretario del Bienestar, y sobre todo a la diputada local María Teresa Guerra, quien era vista como la favorita del gobernador con licencia, precisamente para enfrentar la postulación de la senadora Imelda Castro, a quien Rocha quería cerrarle el paso a toda costa.

Por eso cuando hoy se anuncie la decisión de Morena de postular como "Defensora de la 4T" en Sinaloa a la senadora Castro, que en realidad sería ya su próxima candidata al Gobierno estatal, la decisión de poner fin al control del rochismo en Sinaloa, como una orden directa de Palacio Nacional, quedará más que clara, y se confirmará el desahucio político que hoy enfrenta Rocha Moya.

Es de esperar que, tras el comentario de ayer de la Presidenta, también el senador Enrique Inzunza entienda el mensaje. Y justamente ayer se le vio regresando en un avión de la Ciudad de México a Sinaloa, luego de que, además de la Presidenta varios senadores de Morena y del PT se pronunciaran en contra de su regreso al Senado mientras siga sujeto a investigaciones por la FGR. Si se confirma en las próximas horas su petición de licencia, quien asumiría la senaduría sería su suplente, Omar López, que buscaba también la candidatura al Gobierno estatal.

Así que ya no hay duda de que Rocha Moya está pagando un costo muy alto por la rebelión que encabezó el pasado fin de semana en contra de la presidenta Sheinbaum, quien terminó operando y aplastando las intenciones del político sinaloense. La pregunta es qué pasará con quienes azuzaron y apoyaron a Rocha en su intento de recuperar la gubernatura. Varios de ellos están plenamente identificados en Palacio Nacional, pero como no quieren ahondar el escándalo por la fractura interna, dejarán pasar el tiempo antes de ir cobrándoles, uno a uno, el acto de rebeldía.

Por ejemplo, hasta ahora nada se sabe del "hermano" político de Rocha Moya y quien lo impuso como candidato a gobernador en 2021. Lo único que se maneja es que, tras el desvisamiento de Andy y los movimientos de Omar García Harfuch, ese hermano de Rocha Moya está tan preocupado por su familia que quizás no le preocupen por ahora sus hermanos políticos. Se diría, pues, que mientras desmantelan al rochismo en Sinaloa y defenestran al gobernador, sus protectores y antiguos promotores y defensores, están agazapados a la espera de un mejor momento para actuar… Los dados mandan Serpiente Doble. Caída libre.