Vuelve el toro sin cerca: Félix va por el PT en Guerrero
"Vuelve el toro sin cerca: Félix va por el PT en Guerrero", escribe Salvador García Soto en #SerpientesyEscaleras
Tras varias semanas de mandar mensajes de inconformidad con su exclusión del proceso interno de Morena y después de haberse reunido con la "defensora" morenista, Beatriz Mojica, a quien dijo que le ganaría si levantaran una "encuesta espejo" en Guerrero, el senador Félix Salgado Macedonio decidió brincarse la cerca que le impuso su partido y ya negoció con el Partido del Trabajo para que lo postule como su candidato a la gubernatura guerrerense en los comicios del 2027.
Inconforme con la llamada "cláusula antinepotista" que le aplicó Morena, argumentando su parentesco familiar con la actual gobernadora Evelyn Salgado, el legislador federal invoca los artículos 35 y 39 de la Constitución mexicana, los cuales establecen el derecho de todo ciudadano mexicano de "votar y ser votado", además de establecer que la base del poder político es "la soberanía popular que reside en el pueblo" y que "todo poder público dimana del pueblo y se instituye exclusivamente para su beneficio".
"Yo me amparo en el artículo 35 y 39 constitucionales. La Constitución es superior a cualquier partido y sus estatutos. O la Presidenta llama a respetar la Constitución o a no respetarla", ha dicho el senador a sus cercanos, quien está decidido a desafiar el impedimento morenista y prepara ya el anuncio de su postulación como próximo candidato del Partido del Trabajo, con cuyos dirigentes ya se ha reunido para negociar los términos de su candidatura.
Pero el de Salgado Macedonio no es el único caso de rebeldía que enfrenta el partido gobernante. En Michoacán el profesor Raúl Morón también se ha acercado al PT que le ofrece hacerlo su candidato a la gubernatura de ese estado. Las negociaciones están avanzadas y Morón le ha dicho a sus seguidores que está dispuesto a aceptar la candidatura petista si Morena no le demuestra la veracidad de las encuestas que le dieron la postulación al exfiscal Carlos Torres Piña.
Ante la movilización de Morón, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, recibirá hoy al profesor michoacano con quien dialogará sobre sus demandas en busca de evitar que rompa con el partido y acepte la postulación que le ofrece el Partido del Trabajo. La reunión entre ambos está prevista hoy en las oficinas del CEN morenista en la Ciudad de México.
Un caso más que está haciendo crujir la unidad morenista, justo ayer que celebraron sus 15 años de fundación con un evento a todo lujo en el Auditorio Nacional, es el de Nuevo León y la rebeldía expresada por Tatiana Clouthier ante los resultados del proceso interno que le dieron el triunfo a Clara Luz Flores. Los señalamientos de "traición" que ha hecho Clouthier, por la designación de la expriista, han calado fuertemente en el morenismo nacional, donde la voz de Tatiana pesa por haber sido la coordinadora de la campaña presidencial de López Obrador.
Y es que en torno a Clara Luz Flores pesan las sospechas de que su candidatura no busca ganar el gobierno de Nuevo León, sino más bien convertirse en el "fiel de la balanza" en la cerrada disputa que se ve venir en los comicios del próximo año en ese estado entre el virtual candidato de la alianza PRI-PAN, Adrián de la Garza, y la futura candidata de MC y del gobernador Samuel García, Mariana Rodríguez. Entre los morenistas nuevoleoneses hay sospechas fundadas de que Clara y su esposo, el también expriista Abel Guerra, negociarán vender cara su derrota ya sea a favor del actual alcalde de Monterrey que de la esposa del gobernador García.
Por si los casos de Guerrero, Michoacán y Nuevo León no fueran suficientes, está también lo que sucede en Zacatecas, donde el PT desconoció la encuesta que dio como ganadora a la senadora Verónica Díaz, exintegrante de la familia Monreal y cercana al gobernador David Monreal. La dirigencia petista prepara también la postulación de la senadora Geovanna Bañuelos como su candidata al gobierno estatal y propone sustituir a Díaz como ganadora del proceso interno, a partir de acusaciones de "compra de encuestas" en la entidad zacatecana.
En medio de todas esas inconformidades y amenazas de ruptura que dejaron sus procesos internos, cuya veracidad y transparencia son cuestionados por los propios morenistas, ayer el partido gobernante celebró a tambor batiente y con un evento costoso en el Auditorio Nacional el 15 aniversario de su fundación en el año 2011 cuando Andrés Manuel López Obrador creó dicho movimiento. Ahí no sólo se dieron discursos triunfalistas y autoelogios de la dirigencia nacional que encabeza Ariadna Montiel, sino que se apareció, en medio de cuestionamientos, acusaciones y señalamientos de corrupción, a Andrés Manuel López Beltrán, quien fue recibido con aplausos y porras, como si fuera la mejor cara del movimiento obradorista.
Así que la quinceañera que es Morena y sus festejos ostentosos llega a la pubertad política con rebeliones internas y señalamientos de corrupción, tráfico de influencias, vínculos con el crimen organizado, nepotismo y, en general, arrastrando vicios, prácticas despóticas y autoritarias que no parecen propias de un partido que apenas tiene 15 años de existencia.
En tres lustros la marca de Morena, que se volvió redituable y hegemónica con el uso del dinero público y los programas clientelares, acusa los mismos señalamientos, incongruencias y desgaste de un partido al que la ambición de poder y el gusto por el dinero consumió rápidamente, y que hoy se parece cada vez más a los viejos y corruptos partidos mexicanos, de los que ellos decían diferenciarse.
Los dados mandaron Doble Escalera. Seguimos subiendo.
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