¿Qué hacemos con Zoé?
"¿Qué hacemos con Zoé?", escribe Salvador García Soto en #SerpientesyEscaleras
Entre las herencias e imposiciones que aceptó la presidenta Claudia Sheinbaum de su antecesor Andrés Manuel López Obrador, hay varias que le pesan a la doctora, pero pocas que le pesan tanto en este momento como la permanencia de Zoé Robledo al frente del Instituto Mexicano del Seguro Social.
El descontrol que tiene en estos momentos el director de la institución de seguridad social más grande del país, y una de las más grandes del mundo, es total. No sólo se le mueren al menos 10 bebés recién nacidos por bacterias en las áreas de cuidados intensivos de Hospitales Generales de Zona y Centros Médicos como el de Durango y Occidente por la falta de protocolos de limpieza y desinfección, sino que además la base trabajadora del IMSS, que históricamente ha sido uno de los activos del instituto, está en estos momentos dividida y en las calles por el rechazo al cacicazgo sindical de Rafael Olivos y porque están hartos de la falta de insumos, medicamentos y las malas condiciones de trabajo que imperan en el organismo de salud.
Por más que la presidenta intente apuntalarlo y sostenerlo, repitiendo como mantra que "Zoé ha hecho un gran trabajo", la realidad que viven los beneficiarios todos los días en hospitales y clínicas del IMSS desmiente y contradice la complacencia presidencial que desconoce el viacrucis y el martirio en el que se ha convertido para un trabajador promedio tener que atenderse de cualquier padecimiento o urgencia en el Seguro Social.
Tiempos de espera de meses y a veces hasta años para programar una cita o una cirugía, incluso en caso de enfermedades graves, pésima atención en el área de urgencias en donde escasea todo tipo de materiales y personal para atender la demanda, desabasto de medicamentos que los propios médicos a veces les piden a los pacientes comprar de su bolsa, falta de camas para hospitalización que lleva a pasillos y salas llenas de pacientes tirados en el suelo o sentados en sillas mientras se recuperan de un padecimiento o cirugía, forman parte de la experiencia que lamentablemente viven hoy la mayoría de beneficiarios del Instituto.
Nada de eso lo ignoran ni Zoé Robledo ni la presidenta, que hablan de realizar "consultas" en las clínicas y hospitales para detectar los problemas y necesidades, cuando bastaría que los dos se fueran un día, como cualquier derechohabiente a solicitar una cita para una consulta, un estudio o algún procedimiento quirúrgico. Con eso el director del IMSS y la presidenta, que dicen desconocer la problemática que a diario se denuncia en los medios y en las redes sociales, se darían cuenta de que no se trata ni de "campañas de la derecha", ni de "exageraciones", sino de una dura y dolorosa realidad que hoy viven los trabajadores y sus familias afiliadas.
Y es que es tal la crisis que hoy vive el IMSS, entre la falta de presupuesto, las muertes de recién nacidos y el conflicto sindical que está creciendo en toda la República, que ayer la oposición de plano pidió la renuncia de Zoé Robledo de la dirección del instituto. "Nosotros lo hemos ya planteado en varias ocasiones (Zoé Robledo) está absolutamente rebasado. Pero no basta que se vaya una persona, aquí el problema de fondo es que no hay dinero, porque no quieren dar dinero para el sector salud, y dos, hay muchísima corrupción, y regresamos al caso de Amílcar Olán, que se enriqueció de manera desmedida justamente, vendiendo medicamentos e insumos médicos a sobreprecio con una empresa recién creada, y ojalá hubiera un solo Amílcar Olán, el problema es que está lleno de proveedores favoritos de la 4T, entonces la consecuencia está a la vista: hay poco dinero y el poco que hay se lo están robando, pues la consecuencia está a la vista, no se surten las recetas y no hay lo indispensable en los hospitales", dijo ayer el senador Ricardo Anaya coordinador de la bancada panista en el Senado.
No es la primera vez que se habla de un relevo en la dirección del IMSS. En junio de 2025 desde dentro de la 4T surgieron versiones de que Zoé Robledo sería relevado por la presidenta Sheinbaum. Tras varios días de rumores, Zoé fue a Palacio Nacional donde ni siquiera fue recibido por la presidenta sino por Leticia Ramírez. Después de ese encuentro el director del IMSS publicó un mensaje diciendo que permanecía en su cargo. Fuentes del gobierno afirmaban en aquel momento que su salida ya estaba decidida en Palacio Nacional, pero que Robledo pidió apoyo a Palenque a través de una llamada telefónica y eso le valió que la presidenta lo mantuviera en el cargo.
En todo caso, la convulsión que hoy vive el instituto, donde parte de sus trabajadores está en las calles de todo el país exigiendo la destitución del dirigente sindical y denunciando la carencia de insumos y materiales para realizar su trabajo, ha llevado a la presidenta Sheinbaum a matizar su discurso de que no hay una crisis generalizada en el sector salud y a exigirle a Zoé Robledo que le proponga un plan para atender las "demandas legítimas" de los trabajadores del instituto.
El propio Zoé jamás pretendió durar tanto tiempo al frente del IMSS, a donde llegó en 2019 por invitación de López Obrador, pero su plan siempre fue estar un par de años en esa posición para de ahí buscar la candidatura morenista al gobierno de Chiapas. Sólo que en el camino se le atravesó el actual gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, quién desde el Senado fue tejiendo fino para ganar presencia en la entidad chiapaneca y su doble condición de morenista y del Partido Verde, además de su cercanía con el coordinador pevemista, Manuel Velasco, le valieron obtener finalmente el apoyo de Morena, dejando en el camino a Robledo, quien tuvo que quedarse al frente del instituto porque así se lo ordenó el entonces presidente.
En fin que el que alguna vez fuera funcionario estrella del obradorismo, hoy está en el ojo del huracán y bajo serios cuestionamientos a su capacidad de conducción y dirección del instituto de seguridad social más importante del país. Veremos si a Robledo, que se convirtió en un gato que siempre cae parado en la 4T, le sigue alcanzando la protección de Palenque o si la crisis que hoy enfrenta en un IMSS rebasado y cuestionado ya hasta por sus propios trabajadores, finalmente le cobra la factura.
Los dados mandaron Serpiente Doble. Caída libre.
Las opiniones expresadas en esta columna corresponden a su autor y no representan necesariamente la postura editorial de Expreso.


