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Columna de opinión

La traición de Maru y del PAN; sacrifican a Jáuregui

"La traición de Maru y del PAN; sacrifican a Jáuregui", escribe Salvador García Soto en #SerpientesyEscaleras

Publicado: 21 de octubre de 2026 · 5 min lectura

En un extraño giro en el que pasó de defender como "legal" el operativo conjunto con la CIA en su estado a perseguir penalmente a su fiscal estatal, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, dejó de denunciar la persecución política en su contra desde el gobierno federal, para aparecer ahora como aliada de la presidenta Claudia Sheinbaum en la intención de castigar a César Jáuregui, que ya se encuentra preso en el Penal de Máxima Seguridad de Almoloya, donde ayer le iniciaron un proceso penal por el delito de "traición a la Patria" por el mismo operativo que antes defendía la mandataria panista.

Maru, que en principio estuvo en la mira de la FGR y de la presidenta que intentaron imputarle a ella la responsabilidad de haber colaborado con la CIA en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara, sin informarle al gobierno federal, terminó por sacudirse cualquier responsabilidad y terminó por inculpar ella misma al fiscal César Jáuregui, quién además le estorbaba políticamente por su popularidad en el panismo y su intención de convertirse en candidato a la alcaldía de la ciudad de Chihuahua.

Dicen que en la política no hay casualidades y el cambio tan radical que tuvo la gobernadora panista ocurrió justo después de que, ante la negativa de la presidenta Sheinbaum a recibirla y dialogar con ella, Maru aceptó dócilmente ser recibida por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, con quien dialogó en privado sobre el dichoso operativo con la CIA, ocurrido el pasado 16 de abril en la región de El Pinal, municipio de Morelos, donde presuntamente personal de la Fiscalía chihuahuense, incluido el propio Jáuregui y al menos dos agentes de la agencia estadounidense habrían destruido un narcolaboratorio clandestino que operaba en esa zona.

El encuentro con Harfuch fue el pasado 21 de septiembre y tras esa reunión, en la que la gobernadora habría ofrecido la cabeza de César Jauregui, tanto la Fiscalía de Chihuahua, como la General de la República, le abrieron expedientes con acusaciones penales al exfiscal que terminó convertido, por obra y gracia del pacto político entre Maru y el gobierno federal, en el hilo más delgado por el que se reventó la cuerda que hoy lo tiene preso en el Penal del Altiplano, junto a los más peligrosos delincuentes del país.

Y es que el pragmatismo de la gobernadora panista de Chihuahua no sólo le permitió sacudirse ella la acusación de "traición a la Patria" que le hacían la FGR y Sheinbaum, sino que además, la acusación y encarcelamiento de Jáuregui le quitó del camino a un competidor fuerte que, antes de todo este escándalo, sonaba incluso para ser candidato del PAN a gobernador, pero tras las acusaciones federales buscaba enfilarse hacia la alcaldía de Chihuahua, donde Maru Campos quiere imponer como candidato panista a su actual secretario de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, a pesar de que no pinta en las encuestas de intención del voto para los comicios del 2027.

Junto a Maru Campos, el PAN nacional, que encabeza Jorge Romero, también parece haber avalado la traición y no ha dicho ni una sola palabra en defensa del fiscal Jáuregui, a pesar de que es un panista con más de 45 años de militancia que ha sido diputado federal y senador por ese partido, además de miembro del Consejo de la Judicatura Federal. A diferencia de la defensa encarnizada que hizo el CEN panista de la propia Maru y del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, parece que a Jáuregui decidieron sacrificarlo y dejarlo solo en beneficio de la gobernadora.

La mejor prueba de la traición panista contra César Jáuregui fue escuchar ayer a la presidenta Sheinbaum defender a la gobernadora panista, a la misma que antes había condenado públicamente como "traidora a la Patria", para decir ahora que no hay pruebas de que Maru Campos tuviera algo que ver con el operativo conjunto con la CIA. "No tienen, hasta donde yo sé, y si no que lo aclare la Fiscal, alguna prueba de que haya sido directamente la gobernadora", dijo ayer en su mañanera la doctora, al mismo tiempo que aseguraba que contra Jáuregui no sólo está la acusación de "traición a la Patria", sino que la FGR le imputará otros delitos.

Así que, como suele pasar en la política cuando el pragmatismo se impone, al final en el caso de la participación de la CIA en un operativo antinarco en Chihuahua el hilo se reventó por lo más delgado. Y en una confabulación en las más altas esferas entre el gobierno federal, la gobernadora de Chihuahua y la dirigencia panista, se decidió que César Jáuregui sería el único responsable de las presuntas violaciones a la Constitución por haber participado con la agencia estadounidense.

Y así todos ganan: la presidenta porque tiene a un inculpado en su "defensa de la soberanía"; Maru Campos porque se libra de la persecución federal y elimina un rival interno del que quería deshacerse; y el PAN nacional de Romero porque sigue cuidándose de los expedientes sobre el Cártel Inmobiliario de la CDMX que le tienen en el gobierno. El único que pierde porque de seguro lo declarará culpable es César Jáuregui. Lo bueno es que "no pactan la justicia por cuestiones políticas", como dijo ayer la presidenta.

Se batieron los dados. Doble Serpiente.

Las opiniones expresadas en esta columna corresponden a su autor y no representan necesariamente la postura editorial de Expreso.

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Sobre la firma

Salvador García Soto

Equipo editorial que analiza los hechos, decisiones y conversaciones que inciden en la vida pública de Sonora.