Fugas de agua generan cada vez más baches, denuncian
Asegura la ciudadanía hermosillense que, después de reparaciones por agua, las calles quedan en peor estado.
Los baches que entorpecen el flujo vehicular por la calle Sóstenes Rocha, al norte de Hermosillo, aparecieron uno por uno como consecuencia, por lo general, de fugas de agua desatendidas. La molestia y los riesgos para la salud, asegura la población, son las consecuencias más visibles de la falta de atención.
“El bache de la esquina (con la Margarita Maza de Juárez) tiene un año fácil. Yo te diría que tiene toda la vida. Yo creo que jamás van a arreglarlo, ya parece que tiene más tiempo que la calle. Alguna vez fue una fuga de drenaje”, dijo Jesús Beltrán, trabajador que vive en la zona.
Dicha fuga, dijo el vecino, estuvo activa durante la mayor parte del año pasado, a pesar de que alrededor hay una tortillería y otros negocios de comida, pero cuando fue finalmente atendida, el personal dejó la calle en malas condiciones, las mismas que refleja en la actualidad.
Uno de los puntos medulares del deterioro de las vialidades y su relación con el mal estado de la red de agua, explicaron a e Media extrabajadores del organismo operador, Agua de Hermosillo, es que se acostumbra subrogar el servicio de recarpeteo que debe acompañar al de la reparación de fugas. Al suceder así, el Ayuntamiento se desentiende de la reparación en su tramo final.
La situación, en dicho sentido, no es exclusiva de la calle Sóstenes Rocha, sino que se extiende con naturalidad a las colonias más viejas de la ciudad, como la Balderrama. Allí, según se dijo a e Media, los baches suelen también aparecen tras reparaciones del organismo operador, mismas que son frecuentes dada la antigüedad de las tuberías.
En general, según datos de la última década obtenidos por la vía de la transparencia, las autoridades reciben, en promedio, reportes de 59 fugas de agua potable por día.













