Comedor en Miguel Alemán alimenta a 200 migrantes al día
Durante los últimos siete años, el Desayunador del Migrante en el poblado Miguel Alemán brinda alimento gratuito a cientos de personas que llegan a la región agrícola en busca de oportunidades, atendiendo hasta 200 comensales diarios durante la temporada de bajas cosechas.
Un desayuno diario es proporcionado desde hace siete años a personas que llegan al poblado Miguel Alemán en busca de trabajo en los campos agrícolas o con la intención de cruzar hacia Estados Unidos.
El espacio, ubicado en la conocida "Calle 12" de esta comunidad rural, funciona como un refugio alimentario para quienes enfrentan las dificultades del tránsito migratorio lejos de sus lugares de origen.
La iniciativa atiende a un promedio de 200 personas diarias durante la época de bajas cosechas, que comprende los meses entre junio y septiembre, cuando el trabajo en el campo disminuye significativamente.
El proyecto es impulsado por Ancelmo Ayala, conocido como "Don Chemo", quien realiza labores altruistas desde hace dos décadas tras haber llegado también como migrante a esta región agrícola.
Historias de tránsito y espera
El fundador del comedor explica que los asistentes comparten historias sobre las familias y los hijos que dejan al cuidado de sus abuelos en el sur del país para salir en busca del sustento.
La realidad de los campos agrícolas resulta en ocasiones diferente a las expectativas de los trabajadores, quienes enfrentan periodos de escasez y la frustración de no poder enviar dinero a sus familias, detalla el organizador.
Esta situación es confirmada por Juan Gómez Hernández, originario de San Luis Potosí y usuario del comedor, quien relata que su intención original era viajar a territorio estadounidense, pero se quedó en la comunidad a la espera de mejores condiciones.
El trabajador agrícola señala que la falta de transporte hacia los campos y la disminución de la actividad laboral lo mantienen a la espera de reunir los recursos necesarios para costear su pasaje de regreso a su tierra natal.
Labor de madrugada y reglas del recinto
La operatividad del comedor requiere de un esfuerzo logístico que comienza desde las 4:00 horas todos los días, labor que recae en Elma Cuevas García, encargada de la preparación de los alimentos.
La cocinera detalla que los preparativos inician desde el día previo con el picado de verduras y la cocción de alimentos básicos como los frijoles, garantizando que el desayuno esté listo a las 6:00 horas sin importar las condiciones climáticas.
Al equipo se suma de manera voluntaria la misionera católica Esperanza Rangel, quien desde el año 2019 se encarga de la distribución de los alimentos y de dirigir una oración previa al inicio del consumo.
El acceso a este servicio alimentario requiere del cumplimiento de lineamientos específicos que los comensales deben acatar:
- Participar en la oración inicial
- Lavar sus platos y vasos después de comer
- Limpiar y barrer su espacio utilizado para conservar el orden
- Presentarse sin aliento alcohólico
Solidaridad ante la vulnerabilidad
Las personas que asisten a recibir este apoyo provienen de diversas entidades de la república, destacando la presencia de ciudadanos originarios de Puebla, Ciudad de México, Sinaloa, Veracruz, Chiapas y Guerrero.
El encargado del espacio reitera que el objetivo principal de su labor es no ignorar el dolor de las personas vulnerables, destacando la satisfacción que genera brindar asistencia a quienes transitan por la región en condiciones adversas.
Las operaciones de este espacio altruista se mantienen gracias al esfuerzo conjunto y las aportaciones que permiten la continuidad del servicio para la población flotante del poblado.
Para asegurar que los alimentos sigan llegando a quienes lo necesitan, el Desayunador del Migrante mantiene abierta la recepción de donaciones y apoyos ciudadanos a través de la línea telefónica 662 103 9802.













