Cómo cumplir tus propósitos de Año Nuevo y no abandonarlos antes de marzo
Especialistas explican por qué fallan los propósitos de Año Nuevo y comparten estrategias prácticas para cumplirlos y mantenerlos durante 2026.
Con la llegada de 2026, millones de personas comienzan a plantearse propósitos de Año Nuevo con la esperanza de que, esta vez, sí lograrán cumplirlos. Dejar malos hábitos, mejorar la salud o ser más productivos suelen encabezar la lista.
De acuerdo con la psicóloga y consejera certificada Jameca W. Cooper, el cierre de año invita naturalmente a la reflexión. “Normalmente, al final del año empezamos a pensar en cómo nos fue, qué fue bueno, qué fue malo y cómo queremos ser mejores el próximo año”, señala. Ese proceso, explica, genera la sensación de empezar de cero con una nueva mentalidad.
Sin embargo, esa mentalidad no siempre es tan distinta como parece. Cooper advierte que muchos propósitos fracasan porque son demasiado abstractos. “A veces, cuando la gente establece un propósito, el objetivo queda flotando en el aire y nunca se conecta con su realidad”, afirma.
Aunque el consejo de fijar metas específicas y dividirlas en pasos pequeños es ampliamente conocido, la mayoría de las personas repite los mismos propósitos año tras año sin lograr cambios duraderos.
¿Por qué fallan los propósitos?
La científica del comportamiento Katy Milkman, profesora en la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania, explica que uno de los principales errores es confiar únicamente en la fuerza de voluntad. “Creemos que con decidirlo es suficiente, pero la realidad es que existen muchas barreras internas para el éxito”, señala.
Uno de los mayores obstáculos es el llamado “sesgo del presente”, que lleva a priorizar la gratificación inmediata sobre los beneficios a largo plazo. “Pensamos que nuestro ‘yo del futuro’ hará todo bien, mientras nuestro ‘yo actual’ actúa de forma impulsiva”, explica Milkman.
Técnicas para cumplir metas
Cuando se trata de propósitos relacionados con el ejercicio o la salud, muchas personas buscan la ruta más rápida y eficiente. No obstante, la evidencia científica sugiere lo contrario.
Milkman cita un estudio de 2016 publicado en Journal of Consumer Research, en el que se observó que quienes elegían actividades físicas que disfrutaban eran más constantes que quienes optaban por las más “efectivas” según su percepción. “La gente piensa que debe tomar el camino eficiente, pero le va mejor cuando toma el camino divertido”, resume.
Otra estrategia recomendada es el llamado temptation bundling, que consiste en combinar una obligación con algo placentero. “Se trata de permitirte una tentación mientras realizas una actividad que forma parte de tu propósito”, explica Milkman.
En un estudio de 2013 publicado en Management Science, investigadores de Harvard y Wharton encontraron que esta técnica incrementó en 51% la asistencia al gimnasio entre participantes que solo podían escuchar sus audiolibros favoritos mientras hacían ejercicio.
Finalmente, Milkman subraya la importancia del entorno social. “Las personas que nos rodean influyen en lo que consideramos normal y posible”, afirma. Un estudio de 2009 en Journal of Labor Economics mostró que los estudiantes obtenían mejores calificaciones cuando convivían con compañeros más aplicados.
Según la experta, rodearse de personas con hábitos alineados a los propios objetivos puede hacer que esos comportamientos se sientan naturales y sostenibles.
En resumen, cumplir los propósitos de Año Nuevo no depende solo de la motivación inicial, sino de replantear las metas, hacerlas más agradables y construir un contexto que favorezca el cambio.












