Corredor Verde Río Sonora: el proyecto de 50 kilómetros que busca conectar El Molinito con Ecoparque

La iniciativa impulsada por Hermosillo ¿Cómo Vamos? plantea integrar áreas naturales, espacios recreativos y zonas de movilidad sustentable a lo largo de más de 50 kilómetros y 17 mil hectáreas.

El Corredor Verde Río Sonora busca integrar en una misma visión ambiental y urbana el área de la presa El Molinito, el Río Sonora, La Sauceda, las lagunas de Santa Gabriela y Ecoparque.

La iniciativa es impulsada por Hermosillo ¿Cómo Vamos? y cuenta con la participación de organizaciones, académicos, profesionistas, empresas, comunidades rurales y autoridades. De acuerdo con la maestra Karina López Ivich, coordinadora del Grupo de Trabajo sobre La Sauceda, no se trata de un proyecto aislado, sino de una estrategia que reúne distintos proyectos y acciones.

No es un proyecto aislado, está compuesto de muchos proyectos que se integran para tener esta gran visión de la iniciativa del Corredor Verde Río Sonora, explicó durante una entrevista exclusiva con eMedia en el noticiero Expreso 24/7 con Marcelo Beyliss.

La propuesta contempla un espacio de más de 50 kilómetros y alrededor de 17 mil hectáreas, con el objetivo de aprovechar el potencial ambiental, social y económico de esta zona.

¿Qué zonas contempla el corredor?

La ruta parte de la zona de El Molinito y el Molino de Camou, donde existe un área natural protegida por su importancia ambiental, social y de biodiversidad. Desde ahí, la visión continúa por el cauce del Río Sonora, La Sauceda y otros espacios hasta llegar a la zona del bulevar Quiroga.

En ese sector se encuentran las conocidas lagunas de Santa Gabriela, cuerpos de agua que se han formado en áreas donde durante años se extrajeron materiales para la construcción. El recorrido continúa por el cauce del río hasta Ecoparque, que también es considerado un área natural protegida.

Un plan con beneficios para Hermosillo

La propuesta busca que estas áreas funcionen no solamente como espacios de conservación, sino también como zonas que aporten beneficios directos a la población de Hermosillo. López Ivich explicó que las áreas naturales pueden ayudar a la regulación de la temperatura, la infiltración del agua, la recarga de acuíferos, la calidad del aire y la conservación del suelo.

La intención también es generar espacios verdes y recreativos que puedan vincularse con la cultura, el comercio y la movilidad sustentable.

Nos mejoren la calidad de vida, que nos mejoren la calidad del aire, que nos permitan tener estas zonas de amortiguamiento de las islas de calor, señaló.

La iniciativa toma como referencia información científica sobre islas de calor, zonas de infiltración de agua, hidrología y calidad del aire, además de estudios y conocimientos desarrollados por universidades y otras instituciones.

Más de 80 organizaciones participaron en el plan

La coordinadora explicó que la construcción de esta visión comenzó hace más de seis años, mientras que en los últimos tres años se trabajó con mayor énfasis en la integración de las acciones que ya se realizaban en la zona. Una revisión permitió identificar a más de 30 organizaciones que ya desarrollaban actividades en diferentes puntos del corredor, como reforestación, limpieza, manejo de residuos, infiltración de agua y cuidado de la calidad del agua.

El siguiente paso fue crear un plan maestro que permitiera coordinar estos esfuerzos sin que las organizaciones tuvieran que convertirse en un solo grupo. Para su elaboración participaron más de 80 organizaciones, profesionistas y académicos, además de representantes del sector rural, desarrolladores, empresas, organizaciones de la sociedad civil y gobierno.

Entre las organizaciones mencionadas por López Ivich se encuentran Pronatura, Profauna, Naturalia y YAM. La especialista destacó que el documento fue construido mediante talleres y reuniones, con la intención de establecer estrategias y objetivos sustentados en ciencia, evidencia y experiencias de otros proyectos.

Un proyecto pensado para 5, 10 y hasta 15 años

Uno de los principales objetivos del plan es establecer una ruta de largo plazo que no dependa únicamente de los periodos de gobierno. López Ivich señaló que los cambios ambientales y urbanos requieren procesos de varios años, por lo que el plan contempla indicadores para evaluar sus resultados a lo largo del tiempo.

Estos cambios son de dos años, de cinco años, de 10 años, de 15 años, son procesos que llevan su maduración, comentó.

La propuesta plantea monitorear los beneficios en periodos de dos, cinco, 10 y 15 años, con indicadores relacionados con temas como infiltración de agua, recarga de acuíferos, calidad del aire, reforestación y temperatura. El plan maestro será un documento vivo, por lo que deberá actualizarse conforme cambien las condiciones climáticas y continúe el crecimiento de Hermosillo.

Recursos públicos y privados, una de las claves

Para hacer realidad las diferentes acciones, la coordinadora consideró necesaria la participación conjunta de sociedad y gobierno.

Esto es una integración sociedad y gobierno y se requieren recursos públicos y privados, afirmó.

La intención es que empresas, organizaciones e instituciones financieras puedan identificar las áreas del plan que coincidan con sus objetivos y destinar recursos a proyectos específicos. Entre las posibles líneas de trabajo se encuentran la agricultura regenerativa, restauración de áreas verdes, reforestación, espacios recreativos y acciones para mejorar la infiltración del agua.

La estrategia también contempla aprovechar experiencias de otros lugares de México y del mundo mediante conversatorios con especialistas y organizaciones dedicadas a la conservación de cuencas, rehabilitación de ecosistemas y renaturalización de ciudades.

¿Qué ha provocado la pérdida de estos espacios?

Durante la entrevista, López Ivich explicó que la transformación de las cuencas y áreas naturales está relacionada con una visión histórica basada en extraer, utilizar y desechar recursos. Entre los factores mencionó el cambio de uso de suelo, la deforestación y la degradación de los suelos, situaciones que afectan la capacidad del terreno para retener e infiltrar el agua de lluvia.

También cuestionó la visión tradicional de sacar rápidamente el agua de las ciudades mediante infraestructura pluvial, en lugar de identificar zonas donde pueda aprovecharse para favorecer la infiltración. La propuesta busca utilizar los mapas y estudios disponibles para determinar dónde existen zonas adecuadas para captar e infiltrar agua, además de considerar las áreas donde se concentran las islas de calor.

Ciclovías, áreas verdes y espacios para la ciudad

Dentro de la visión del Corredor Verde Río Sonora también se contempla la posibilidad de desarrollar ciclovías, áreas verdes, espacios recreativos y zonas para el avistamiento de aves. La intención es avanzar hacia una ciudad con mayor contacto con la naturaleza y con espacios que permitan desplazamientos más sustentables.

López Ivich también relacionó esta propuesta con el concepto de ciudades de 15 minutos, en las que las personas puedan acceder a servicios cercanos mediante recorridos peatonales, en bicicleta o con desplazamientos más cortos.

La coordinadora consideró que la renaturalización puede tener también un impacto económico, debido a que las ciudades con mejores espacios naturales y recreativos pueden generar mayor bienestar para sus habitantes y resultar más atractivas para la inversión.

Presentación formal será en octubre

Aunque el plan maestro ya fue desarrollado y se encuentra en proceso de edición y revisión, la iniciativa todavía requiere avanzar hacia las distintas etapas de implementación. López Ivich informó que durante los próximos meses se realizarán reuniones con diferentes actores de la sociedad.

Además, adelantó que Hermosillo ¿Cómo Vamos? busca realizar en octubre un evento para presentar formalmente la iniciativa, junto con mayores detalles del plan maestro.

El objetivo será continuar sumando organizaciones, empresas, instituciones y autoridades a una estrategia que pretende conectar y recuperar ambientalmente uno de los corredores naturales con mayor potencial para Hermosillo.