“Son tandeos”, reportan al norte del Portillo ante cortes de agua diarios
Pobladores del sector norte de Hermosillo enfrentan cortes de agua potable todos los días desde hace más de tres años. Mientras las autoridades municipales atribuyen las fallas a reparaciones constantes, los vecinos aseguran que se trata de tandeos disfrazados que afectan su vida y economía.
Desde hace tres o cuatro años la población que vive al norte del bulevar Portillo, en Hermosillo, experimenta cortes del servicio de agua potable cada día, sobre todo en “tiempo de calor”.
Mientras el Ayuntamiento anuncia con frecuencia la interrupción del servicio por “reparaciones”, la ciudadanía asegura que se trata de “tandeos” disfrazados.
“Aquí en el negocio se va el agua desde las cuatro de la tarde y para cuando yo salgo del turno, a las nueve de la noche, todavía no vuelve y no avisan bien y hay gente que no se alcanza a preparar. Yo pienso que son tandeos y la gente lo identifica como tandeos ¿qué tantos años se puede llevar una reparación?”, dijo a e Media Gabriela Gutiérrez, quien desde hace 12 años atiende una tienda de abarrotes que se ubica en la colonia Jardines, contigua al bulevar Portillo.
Según Gabriela, la situación se agudiza principalmente en las temporadas de mayores temperaturas, mientras que cuando llega diciembre se hace menor la escasez y los cortes menos frecuentes, aunque no desaparecen por completo.
Algo similar ocurre un poco más al norte, en la colonia Puerta del Rey. Allí, según comentó un electricista entrevistado al respecto, los cortes de agua también son diarios y por una cantidad de horas similar. La diferencia estriba en el horario, pues allí el agua “se va” desde las seis de la mañana y “regresa” a las cuatro de la tarde, aproximadamente.
Lo mismo dijo Francisco Gutiérrez, quien trabaja como despachador en una gasolinera y tiene su vivienda en Villa Colonial. En su caso, la diferencia es que el servicio de agua se suspende desde las seis de la mañana y se reactiva pasada la una de la tarde.
Acciones y percepciones
Hubo dueños de negocios que comentaron, además, que la irregularidad del servicio en la zona afecta sus actividades y, por tanto, la economía de la localidad. Tal fue el caso de los propietarios de un negocio de venta de comida para animales que se ubica sobre la calle Arizona, también en la colonia Jardines.
Al ser una situación prolongada por tres o cuatro años, según los comentarios recogidos en la zona, gran parte de la población ya se acostumbró y optaron por conseguir tinacos o baldes para almacenar el agua. No obstante, personas como Mirna Meda, quien vive en Lomas de Madrid y trabaja en una pizzería de los Jardines, temen que sus reservas “muchas veces no se alcanzan a llenar”.
También Mirna considera que el fondo del problema es que existen tandeos que no se nombran de manera explícita por las autoridades, aunque considera que no es una situación tan extrema como la que se vivió hace algunas décadas. “En ese tiempo llegaban las pipas para llenar tinacos, esa era escasez. La diferencia es que ahora nos abastecen todos los días, aunque por horas”, dijo.













