Cinco días sin luz obligan a familia hermosillense a dormir en el patio
"No podíamos dormir del calorón", describió Francisca sobre la experiencia que vivieron ella y sus nietos en la colonia Solidaridad por trabajos de la CFE.
La familia de Francisca Aurelia Woolfolk Valenzuela pasó casi cinco días sin energía eléctrica en su vivienda de la calle Desemboque, entre Lázaro Mercado y una calle sin nombre, situación que obligó a su familia a modificar por completo su rutina para sobrellevar las altas temperaturas y esperar el restablecimiento del servicio.
En el domicilio permanecieron cuatro adultos y su nieta menor de edad, quienes tuvieron que dormir afuera de la casa, comprar bolsas de hielo y aprovechar rápidamente los alimentos que se conservaban en el refrigerador para evitar que se echaran a perder.
“La comida que había, pues para no tirarla nos la comimos pronto, pero no podíamos tener nada en el refrigerador. Las criaturas se la llevaban bañándose, remojándose; en las noches estaba pesado por el sofoco y casi no dormíamos del calorón”, relató.
La falta de electricidad también dejó incomunicadas a varias familias del sector. Algunos tuvieron que acudir a otros lugares para cargar sus teléfonos celulares y pedir ayuda o mantenerse en contacto con sus familiares.
Francisca comentó que dos o tres vecinos optaron por retirarse temporalmente con parientes que viven en otras colonias para pasar las noches; por su parte, ella y su familia permanecieron en el lugar, al no contar con espacio suficiente.
La vecina, quien tiene 12 años viviendo en la colonia, explicó que anteriormente se habían presentado apagones por tormentas o fuertes vientos, aunque el servicio solía regresar en poco tiempo; sin embargo, aseguró que durante este año las interrupciones han sido más frecuentes.
De acuerdo con su testimonio, la falla se originó porque el cableado y el registro eléctrico se encontraban cerca de la calle, donde el paso de los vehículos terminó por dañar la instalación, por lo que las cuadrillas de CFE tuvieron que cancelar la conexión anterior y colocar una nueva línea aérea.
En ese sentido, Francisca agradeció que la reparación se concretara después de varias horas de trabajo y expresó su deseo de que el problema no vuelva a repetirse, tras pasar casi cinco días sin ventilación, refrigeración, iluminación y otros servicios básicos.













