Polen revela historia climática de Sonora de hasta 15 mil años

Una investigadora de la Universidad de Sonora utiliza polen para reconstruir el clima de la región hasta hace 15 mil años.

El polen no solo provoca alergias; también funciona como un registro natural que permite reconstruir cómo ha cambiado el clima en regiones como Sonora a lo largo de miles de años.

La investigadora Bella Flor Anahí Rodríguez Coronado, maestra en ciencias por la Universidad de Sonora, explicó que el análisis de estas partículas permite identificar la vegetación del pasado e inferir las condiciones climáticas de distintas épocas.

"El polen nos puede dar mucha información, porque al analizar muestras podemos saber qué plantas estuvieron presentes en cierto tiempo", señaló.

A partir de estos datos, es posible determinar si en una región predominaron condiciones áridas, templadas o frías. Por ejemplo, la presencia de especies desérticas indica sequía o altas temperaturas, mientras que plantas de clima templado reflejan ambientes más fríos.

Actualmente, desarrolla un estudio en Arizpe, donde busca reconstruir el clima del pasado mediante el análisis de polen en sedimentos.

Aunque la investigación se encuentra en etapa inicial, el objetivo es identificar condiciones climáticas de hasta hace 15 mil años en la región.

Como antecedente, durante su trabajo en Tepache, logró detectar cambios climáticos relevantes no documentados previamente.

Entre ellos, identificó señales de la Pequeña Edad de Hielo, un periodo de enfriamiento global que también tuvo efectos en la zona.

Asimismo, se encontraron rastros del Periodo Cálido Medieval, caracterizado por temperaturas más elevadas, mediante análisis de polen y estudios geoquímicos.

Pese a estos eventos, la región ha mantenido una relativa estabilidad climática en los últimos seis mil años, con predominio de condiciones subtropicales.

Más allá del interés científico, estos estudios tienen implicaciones actuales. En un contexto donde Sonora registra temperaturas cada vez más extremas, conocer la respuesta histórica de la vegetación permite anticipar posibles escenarios.

"No podemos tener una imagen clara de lo que va a pasar si no conocemos lo que ha pasado anteriormente", afirmó.

La investigadora subrayó que, aunque el clima ha cambiado en el pasado, el ritmo actual es más acelerado, lo que hace más relevante este tipo de análisis.

"El pasado es la clave del presente", concluyó, al destacar que esta información fortalece los modelos climáticos y mejora las proyecciones sobre el impacto ambiental.