Se inyectó con "suero vitaminado" tres veces, ahora teme ser un caso más
En su testimonio, Julio Gaxiola señaló diversas "red flags" que le generaron desconfianza durante sus visitas: Certificados médicos poco creíbles, condiciones insalubres, promesas de dejar los antidepresivos y muchas más.
En medio de la investigación por muertes asociadas a sueros vitaminados en Hermosillo, un joven identificado como Julio Gaxiola compartió su testimonio en redes sociales donde reveló que se aplicó este tratamiento en tres ocasiones en la misma clínica señalada.
“Este soy yo aplicándome un "suero vitaminado" en la "clínica" de la Col. Jesús García aquí en Hermosillo, donde ya van varios muertos”, escribió en Facebook durante el fin de semana.
A través de una publicación en Facebook, el hombre explicó que decidió someterse al procedimiento pese a que no creía en su efectividad. Sin embargo, aunque inicialmente rechazó la idea, accedió a aplicarse los sueros debido a la insistencia de familiares, quienes incluso se ofrecieron a pagarlos como apoyo ante problemas de salud física y emocional que atravesaba.
“Lo que podía pasar era que el suero me hidratara… y si no, pues lo orino todo”, explicó su pensar en ese momento, ahora reflexiona que el tratamiento es, "por lo visto, peligroso".
Detectó irregularidades desde la primera visita
En su relato, Gaxiola describió diversas situaciones que le generaron desconfianza durante sus visitas al consultorio, clausurado desde el 1 de abril.
Mencionó que había muchos pacientes esperando "una solución rápida" para sus problemas de salud, niños canalizados, un ambiente que describió como “natural” con plantas y una pecera pero con presencia de mosquitos, además de certificados que, según dijo, le parecieron poco creíbles porque la mayoría correspondían a seminarios de medicina estética.
También aseguró que en el lugar había productos en exhibición similares a los de marcas de bienestar y que el médico le habló de dejar antidepresivos y un antiepiléptico, algo que calificó como una nueva señal de alerta.
"En fin, llegó mi turno de entrar con el doctor e inmediatamente me puse nervioso. Traía puesto como un mandil de plástico transparente lleno de polvo blanco y con una jeringota de esas como para rellenar pavos, preparaba todos los sueros. Noté que también tenía productos en exhibición tipo Herbalife y Vitahealth...
"Me preguntó cómo me sentía y le enseñé los estudios médicos que me había hecho. Inmediatamente se puso a preparar mi suero y me dijo: “haremos que dejes los antidepresivos y el antiepiléptico”. Ya con eso, una red flag más a la colección, porque hablar de quitarle la medicación a alguien así de sencillo no me latió. Mi intuición me decía: sal corriendo. Pero no quería ser el testarudo malagradecido", explicó.
Además, dijo que observó prácticas que consideró poco profesionales, especialmente entre las enfermeras, "si es que lo era". Particularmente mencionó al personal comiendo mientras manipulaba material médico y a los pacientes
"Ese fue el primer suero. Esa noche no sentí nada. Podría decir que sí me sentí hidratado y dormí bien, tal vez por el magnesio. También me sacaron sangre para que, en la siguiente aplicación, me pusieran plasma rico en plaquetas o células madre (no sé si es lo mismo, no le entendí bien), pero según yo, eso tampoco tiene base científica. Después volví por dos aplicaciones más".
Gaxiola contó que, tras dos primeras aplicaciones sin mayores complicaciones, la tercera vez ocurrió un episodio que lo hizo decidir no volver. Aseguró que el suero estaba “muy cargado”, lo que provocó que se quedara profundamente dormido.
Relató que, al finalizar la aplicación, presentó reflujo de sangre en la vía intravenosa sin que el personal se percatara de inmediato. “Me tuvo que despertar una mujer enseguida de mí que me dijo ‘despierta, se te está llenando de sangre’”, narró.
Teme posibles consecuencias
Aunque señaló que hasta el momento no ha presentado síntomas graves, expresó preocupación ante la posibilidad de que su caso pueda evolucionar. Indicó que su última aplicación fue hace dos semanas y que decidió compartir su testimonio ante la coincidencia con los casos reportados en la ciudad.
"El último suero me lo aplicaron hace dos semanas. Leí que una de las víctimas se lo aplicó en febrero y murió hasta marzo. No me he sentido mal, pero por si las dudas… jaja (risa nerviosa)", escribió.
El hombre dijo que no quiso emitir juicios antes de tiempo y que prefirió esperar el resultado de las investigaciones oficiales, pero consideró que hay demasiadas coincidencias con lo que ha ocurrido en torno a esta clínica. También expresó que su testimonio podría servir para alertar a más personas.
Además, recomendó a la población priorizar la consulta con médicos certificados y obtener nutrientes a través de una alimentación balanceada.
Autoridades de Sonora mantienen una investigación en curso por la muerte de varias personas presuntamente relacionadas con la aplicación de sueros vitaminados en una clínica de Hermosillo. Hasta el momento, se han confirmado seis fallecimientos y al menos nueve personas afectadas, mientras continúan los análisis para determinar las causas y posibles responsabilidades.













