Incendio en Sam's Hermosillo podría implicar pérdidas millonarias: Amasfac

Expertos indican que antes de indemnizar se debe determinar el origen del siniestro y cuantificar daños materiales y consecuenciales.

Tras el incendio registrado en la tienda Sam's Club Vado del Río, en Hermosillo, especialistas en seguros señalaron que antes de proceder con cualquier indemnización es indispensable confirmar tanto la causa del siniestro como el monto real de las pérdidas.

La Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (Amasfac), sección Hermosillo, Sonora, explicó que el proceso de indemnización requiere primero la determinación oficial del origen del incendio y posteriormente la cuantificación técnica de los daños.

Carlos Zamudio Sosa, especialista con 40 años de experiencia en evaluación de pérdidas para reclamos de seguros y director de la firma México Claims and Risk Management, aclaró que sus comentarios son de carácter general, ya que no conoce las condiciones específicas de la póliza contratada por la empresa afectada.

Precisó que, tras un incendio de gran magnitud, la aseguradora tiene derecho a conocer la opinión oficial de las autoridades sobre la causa que originó el siniestro. En ese sentido, indicó que la Fiscalía, a través de peritos en investigación de incendios, es la instancia que determina legalmente el origen; sin embargo, la compañía aseguradora también puede realizar su propia inspección técnica.

"La aseguradora puede ingresar, peritar, clasificar y evaluar las condiciones del siniestro y el estado de los restos", explicó.

En cuanto a la cuantificación de daños, señaló que el asegurado tiene el derecho y la obligación de acreditar el valor de sus inversiones mediante avalúos actualizados del inmueble, inventarios de mercancía y la valuación vigente del equipo.

El experto indicó que en establecimientos de gran superficie comercial las pérdidas pueden alcanzar montos elevados. Explicó que, dependiendo del tamaño del inmueble y del volumen de mercancía, las cifras pueden escalar a decenas e incluso superar los cien millones de pesos.

Añadió que, además del daño material directo, existen coberturas adicionales conocidas como pérdidas consecuenciales, que incluyen sueldos, salarios, rentas y otros compromisos contractuales que continúan aun cuando el inmueble queda inutilizado.

Asimismo, mencionó la cobertura para demolición y remoción de escombros, la cual generalmente se contrata por separado. Recomendó que tanto empresas como viviendas cuenten con esta protección para hacer frente a los costos posteriores a un siniestro.

Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la cultura del aseguramiento en negocios y hogares. Señaló que contar con una póliza facilita el retorno a la operación y a la estabilidad financiera tras un evento de alto impacto.