Heritage Balafón trae ritmos africanos a Hermosillo
Cientos disfrutaron de la música de Heritage Balafón en un evento multicultural
Las percusiones y melodías de África Occidental encontraron un público atento en Plaza Bicentenario, donde cientos de personas se reunieron para disfrutar la presentación de Heritage Balafón, proyecto musical encabezado por el artista guineano Yadi Camara como parte de las Fiestas del Pitic 2026.
Mientras la tarde avanzaba hacia el anochecer, familias, jóvenes y adultos ocuparon las sillas frente al escenario o permanecieron de pie alrededor de la plaza para seguir una propuesta distinta dentro del programa artístico del festival.
La agrupación WMB World Music Band, originaria de Guinea, presentó un recorrido por los sonidos tradicionales de África Occidental a través del balafón, instrumento considerado uno de los símbolos culturales más importantes de la región mandinga y cuya historia se remonta a generaciones de tradición oral.
Balafón: símbolo y tradición musical de Guinea
Acompañado por percusiones, cantos y arreglos contemporáneos, el espectáculo acercó al público hermosillense a una propuesta que combina herencia cultural y nuevas influencias musicales sin perder sus raíces africanas.
El balafón, similar a un xilófono construido con madera y resonadores de calabaza, ha acompañado históricamente ceremonias, relatos y acontecimientos comunitarios transmitidos por los griots, reconocidos como guardianes de la memoria colectiva en distintos pueblos de África Occidental.
Las interpretaciones despertaron aplausos entre los asistentes, quienes siguieron con atención los cambios de ritmo y el sonido característico del instrumento, poco conocido para gran parte del público local.
La propuesta también incorporó una fusión de ritmos africanos tradicionales con elementos de afrobeat, jazz, son cubano y otras influencias contemporáneas, creando un puente musical entre distintas culturas y generaciones.
Así, por poco más de una hora, Plaza Bicentenario se convirtió en un punto de encuentro entre culturas separadas por miles de kilómetros, donde la música funcionó como vínculo para acercar a Hermosillo a una de las tradiciones vivas más representativas de Guinea.













