Reforma de 40 horas avanza sin descanso obligatorio de dos días
El dictamen aprobado no incluye descanso obligatorio de dos días, lo que generó críticas de sindicatos y organizaciones laborales.
Las comisiones unidas del Trabajo, de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos del Senado aprobaron por unanimidad la reforma constitucional para reducir de 48 a 40 horas la jornada laboral semanal.
El dictamen, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, fue avalado este martes 10 de febrero de 2026 y se turnó al pleno para su discusión en la sesión ordinaria del miércoles.
La reforma beneficiaría a 13.5 millones de trabajadores, según estimaciones presentadas durante el debate.
Detalles confirmados sobre la reforma laboral
El dictamen no incluyó la obligación expresa de otorgar dos días de descanso por cada cinco trabajados, uno de los puntos que había generado mayor expectativa.
Organizaciones y sindicatos protestaron en el recinto y calificaron la reforma como "light" y un engaño.
La modificación al artículo 123 constitucional establece una reducción progresiva:
- 2027: 46 horas semanales
- 2028: 44 horas
- 2029: 42 horas
- 2030: 40 horas
El dictamen amplía el límite de horas extraordinarias.
Actualmente se permiten hasta nueve horas por semana. Con la reforma, podrán realizarse hasta 12.
El pago será de cien por ciento adicional y de hasta 200 por ciento cuando se rebasen los límites establecidos.
También se endurecen las restricciones al trabajo extraordinario en menores de edad y se amplía la prohibición hasta los 18 años.
Críticas y reservas de senadores sobre la reforma
Aunque todas las bancadas votaron a favor, hubo reservas.
El senador del Partido del Trabajo, Alejandro González, señaló que respaldaron la reforma por "obligación ética, moral y parlamentaria", pero lamentó que no se garantice claramente el descanso de dos días.
Advirtió que permitir más horas extra puede diluir los beneficios de la reducción de jornada. También criticó la ausencia de argumentos sobre desarrollo tecnológico e inteligencia artificial en el dictamen.
Desde el PRI y el PAN, los senadores respaldaron la reforma, pero alertaron sobre posibles simulaciones.
Carolina Viggiano, del PRI, sostuvo que sin atender temas como transporte, salud y regulación de horas extra, el agotamiento laboral podría persistir.
Ricardo Anaya, del PAN, calificó la reforma como "justa y humana", aunque cuestionó la gradualidad hasta 2030 y el aumento en las horas extraordinarias, al considerar que podría mantenerse la jornada de lunes a sábado.
La reforma deberá ser discutida y votada por el pleno del Senado antes de continuar su proceso legislativo.












