INE tendrá presidencia interina mientras Diputados elige relevo de Guadalupe Taddei
La Cámara de Diputados deberá elegir a quien concluya el periodo de Taddei, mientras el INE mantiene los preparativos para las elecciones de 2027.

La renuncia de Guadalupe Taddei a la Presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) abrirá un proceso de sustitución que podría durar entre cuatro y cinco semanas, mientras el organismo mantiene los preparativos de las elecciones de 2027.
El primer paso será designar a una persona consejera presidenta provisional entre las 10 consejerías que permanecerán en el Consejo General, para garantizar la continuidad de las funciones del instituto durante el proceso de selección definitivo.
La Cámara de Diputados tendrá la responsabilidad de elegir a quien ocupará la presidencia hasta concluir el periodo para el que fue designada Taddei, que termina en 2032. El procedimiento comenzará una vez que se formalice la renuncia anunciada para este lunes 26 de octubre.
Ricardo Monreal, coordinador de Morena en San Lázaro y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), informó que buscará iniciar el procedimiento legislativo entre este lunes y el martes, con la previsión de que la designación se concrete en un plazo de cuatro a cinco semanas.
¿Cómo se elegirá a la nueva presidencia?
El procedimiento contempla la emisión de una convocatoria pública para recibir las solicitudes de las personas interesadas en ocupar el cargo, así como la integración de un comité técnico de evaluación que revisará los perfiles y determinará quiénes cumplen con los requisitos.
El comité estará integrado por cinco personas: tres designadas por la Cámara de Diputados y dos por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Tras evaluar a los aspirantes, seleccionará a cinco perfiles para que la Junta de Coordinación Política impulse los acuerdos necesarios para llevar una propuesta al Pleno.
La designación requerirá el voto de las dos terceras partes de las diputadas y los diputados presentes. Si no se alcanza la mayoría calificada, la Constitución contempla un mecanismo de insaculación para definir el nombramiento entre las personas finalistas.
La persona elegida ocupará el cargo durante el tiempo restante del periodo de Taddei, por lo que no comenzará un nuevo periodo completo de nueve años.
Piden acuerdos para evitar otra crisis
El exconsejero electoral Arturo Sánchez consideró que las consejerías deben alcanzar un acuerdo para nombrar a una persona que encabece temporalmente el organismo, mientras la Cámara de Diputados completa el procedimiento.
Como antecedente, recordó la salida de Luis Carlos Ugalde de la Presidencia del entonces Instituto Federal Electoral (IFE), en 2007, cuando las consejerías se turnaron temporalmente la responsabilidad mientras avanzaba el proceso legislativo para designar a su sucesor.
Sánchez también planteó que la nueva presidencia busque consensos dentro del Consejo General para integrar la Junta General Ejecutiva y realizar los nombramientos pendientes, incluida la Secretaría Ejecutiva, con el respaldo de las consejerías.
El exconsejero señaló que la nueva titularidad debería revisar los cambios normativos conocidos como la reforma de los "superpoderes", al considerar que las facultades concentradas en la Presidencia contribuyeron a la crisis institucional.
Por su parte, la exconsejera Jaqueline Peschard explicó que la Cámara de Diputados debe seguir el procedimiento constitucional establecido para cubrir la vacante, con convocatoria, evaluación de aspirantes y votación del Pleno.
El reto de organizar las elecciones de 2027
La salida de Taddei ocurre mientras el INE ya desarrolla el proceso electoral federal 2026-2027, que comenzó el 10 de septiembre y contempla la organización de los comicios del próximo año.
Durante la transición, el instituto deberá mantener sus actividades técnicas y operativas, así como la coordinación con los organismos electorales locales, sin que el cambio en la Presidencia interrumpa las etapas previstas en el calendario electoral.
Además de garantizar la continuidad de los preparativos, la nueva presidencia tendrá que enfrentar los cuestionamientos sobre la administración del organismo y las investigaciones anunciadas por posibles irregularidades en contrataciones y conflictos de interés.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) informó que inició una investigación de oficio por indicios de posibles anomalías en contratos, colusión y triangulación de recursos. La indagatoria abarcará al INE, organismos electorales locales, empresas, proveedores y personas servidoras públicas que pudieran estar relacionadas con los hechos.
El relevo deberá conducir al organismo durante una etapa clave para la preparación de los comicios de 2027, mientras las autoridades fiscalizadoras determinan si existieron irregularidades y, en su caso, las responsabilidades correspondientes.
CON INFORMACIÓN DE EL UNIVERSAL


