Crece PIB de México 2.1 por ciento anual en 2026
El Producto Interno Bruto de México registró un crecimiento de 1.5 por ciento trimestral y 2.1 por ciento anual, impulsado por el aumento de producción en los sectores primario y terciario de la economía.
El Producto Interno Bruto de México registró un crecimiento de 1.5 por ciento en su medición trimestral y un 2.1 por ciento a nivel anual. Las cifras corresponden a la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto Trimestral elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Los sectores primario y terciario sostuvieron este indicador económico mediante el incremento en su volumen de producción. La minería y las actividades agropecuarias mostraron avances constantes, al igual que el área relacionada con la prestación de servicios a nivel nacional.
El comportamiento al alza en los precios de los metales dentro de los mercados formó parte de los factores que elevaron las estimaciones. Las métricas oficiales demuestran que materiales como el oro y la plata contribuyeron directamente en los resultados del sector extractivo.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, abordó los resultados emitidos por el organismo estadístico durante su conferencia matutina. “Es el último dato del INEGI. Muy buena noticia”, puntualizó la mandataria frente a los medios de comunicación.
Proyecciones para el segundo semestre
Las variaciones de los precios internacionales y la actividad productiva fueron detalladas por la jefa del Ejecutivo federal. Sheinbaum Pardo explicó las condiciones comerciales y operativas que favorecieron los indicadores correspondientes a este periodo de evaluación.
“Tiene que ver, tanto con si hay más producción en volumen como si aumentan los precios, en particular el oro, la plata, han ido incrementándose, eso también contribuye. Pero el sector primario aumentó de manera muy muy importante, y el terciario también, que son los servicios. Estos dos son los que han movido”, agregó.
La administración federal proyecta un impulso económico sostenido para el segundo semestre del año 2026. Esta estimación gubernamental se fundamenta en el desarrollo de la obra pública, donde la industria de la construcción funcionará como el eje de la dinámica financiera.
Los planes de infraestructura de la actual administración incluyen los desarrollos del programa Vivienda para el Bienestar. “La Vivienda para el Bienestar y las obras públicas van a tener un impulso mayor en el segundo semestre y eso va a ayudar mucho”, señaló la presidenta.
El gobierno mexicano contempla el despliegue de estos proyectos de construcción como la vía para mantener el crecimiento de los indicadores productivos en lo que resta del ejercicio fiscal anual.













