La tecnología financiera que mueve el comercio y el entretenimiento digital
La adopción de aplicaciones móviles para transacciones financieras ha transformado los métodos de pago en el país, impulsada por la formalización del sector y el incremento en la conectividad digital.
México cambió su manera de pagar en muy poco tiempo. Una comida se paga hoy con el mismo celular que guarda contactos y fotografías, y lo mismo ocurre con una suscripción de streaming o con el abono de un préstamo. Detrás de ese gesto tan común trabaja una industria de tecnología financiera que creció muy rápido y acercó el dinero a millones de personas que antes dependían del efectivo y de la sucursal.
Del efectivo al celular, un cambio que ya se nota
Las fintech mexicanas abrieron caminos donde antes había filas y horarios rígidos. Una sola aplicación basta para enviar dinero en segundos o abrir una cuenta sin salir de casa. El sector se formalizó rápido, pues la Comisión Nacional Bancaria y de Valores concluyó en 2024 la autorización de 34 instituciones de tecnología financiera bajo la Ley Fintech. La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, del INEGI y esa misma comisión, confirma el cambio: el uso de aplicaciones del celular para consultar o mover cuentas subió del 54.3 % en 2021 al 69.1 % en 2024 entre quienes tienen una cuenta de ahorro formal.
El entretenimiento cabe en la palma de la mano
Buena parte de esa transformación ocurre mientras la gente se divierte. Ver una serie o seguir un partido ya no exige sentarse frente a una computadora, porque todo sucede en el teléfono. Ese aparato concentra el ocio y el pago al mismo tiempo. Ahí la tecnología financiera muestra su lado más cotidiano: en el entretenimiento en línea, plataformas como los Casinos en línea conviven con los servicios de streaming y los videojuegos, que cobran mediante pasarelas seguras y billeteras digitales. El pago electrónico volvió inmediato y verificable un intercambio que antes dependía del dinero en mano.
Sonora, un estado más conectado de lo que parece
El norte ofrece un ejemplo que sorprende. Según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2024 del INEGI, Sonora encabezó al país en uso de internet, con el 91.3 % de su población conectada, por encima del promedio nacional de 83.1 %. En ese estado, el 90.8 % de la gente accede a la red desde el teléfono, la mayor proporción del país. En Hermosillo y en el resto del territorio, esa conectividad se traduce en compras y trámites que salen del celular.
El changarro que aprendió a cobrar con una app
La banca móvil no llegó solo a las grandes ciudades. El Banco de México impulsa herramientas como CoDi, que usa códigos QR y tecnología NFC para cobrar sin efectivo, y DiMo, que permite recibir transferencias con solo un número de celular. Al cierre de noviembre de 2024, el banco central reportó 21 instituciones integradas a ese esquema y más de 11 millones de cuentas vinculadas. Para la fonda o la tienda de la esquina, una terminal significa vender más y depender menos del cambio en monedas.
Comprar en línea, una costumbre que se volvió rutina
El comercio electrónico dejó de ser una novedad. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online, en 2024 las ventas en línea sumaron $789,700 millones de pesos, un 20 % más que en 2023, y ya representan el 15.8 % de las ventas minoristas del país. El 69 % de los 16,600 millones de visitas a las tiendas digitales salió de un dispositivo móvil. El teléfono manda. Comparar precios desde el sillón y recibir el paquete en la puerta ya es parte de la rutina de millones de hogares.
La confianza sostiene el negocio digital
Ningún avance sirve sin seguridad. La Procuraduría Federal del Consumidor recuerda que toda persona tiene derecho a información clara sobre los productos y servicios, con precio y características correctas, un principio que cobra fuerza cuando el dinero viaja por una pantalla. Revisar cada cargo y desconfiar de las redes abiertas al momento de pagar son hábitos que protegen el bolsillo. La prensa local ya lo ha advertido; Expreso explicó los riesgos de usar el WiFi público para transferir dinero, con recomendaciones sencillas para el usuario común.
Sin esa confianza, ninguna de estas herramientas funciona. Mientras más gente pague y se entretenga desde el celular, más importará que entienda lo que autoriza al hacerlo. México ya avanzó hacia una economía digital amplia y veloz; el reto ahora es lograr que ese crecimiento llegue con reglas claras y usuarios bien informados, también en estados tan conectados como Sonora.













