Debate por alerta oficial: no hay pruebas de daño tiroideo por perfume
La Secretaría de Salud de la CDMX pidió evitar aplicar perfume en el cuello por posibles afectaciones a la tiroides, pero verificaciones científicas señalan que no existe evidencia clínica que respalde dicha alerta.
La Secretaría de Salud de la Ciudad de México publicó la noche del miércoles 4 de febrero una recomendación para evitar aplicar perfume directamente en el cuello, al advertir posibles afectaciones a la tiroides por la cercanía anatómica y la absorción de químicos presentes en algunas fragancias.
El mensaje institucional señaló que la piel del cuello es delgada y que ciertos compuestos, como los ftalatos, podrían interferir con la señalización hormonal cuando la exposición es constante, por lo que sugirió aplicar el perfume en la ropa o en las muñecas.
La publicación generó debate sobre la fiabilidad de la Secretaría de Salud de la CDMX. (Captura de Pantalla)
La publicación generó una amplia reacción en redes sociales, donde usuarios y especialistas cuestionaron la afirmación central del mensaje y señalaron que no existe evidencia científica que demuestre que aplicar perfume en el cuello cause daño directo a la glándula tiroides.
¿Existe evidencia cientifica?
Verificaciones de datos en salud, como las realizadas por NewsMeter, concluyen que la idea de una afectación directa por proximidad anatómica no está respaldada por la endocrinología ni por la dermatología. La tiroides no absorbe sustancias desde la piel de manera directa y se encuentra protegida por varias capas de tejido.
Estos análisis aclaran que, en caso de existir algún efecto por sustancias químicas presentes en fragancias, la absorción sería sistémica, es decir, a través del torrente sanguíneo, y no localizada por el sitio donde se aplica el producto.
Publicaciones médicas especializadas, como MedIndia, también señalan que no hay estudios clínicos en humanos que vinculen el uso cotidiano de perfume en el cuello con alteraciones tiroideas o con el desarrollo de enfermedades de la tiroides.
Si bien organismos como la Endocrine Society y el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental (Niehs) reconocen que algunos químicos ambientales pueden actuar como disruptores endocrinos en estudios de laboratorio o en exposiciones elevadas, no establecen prohibiciones ni asocian el lugar de aplicación del perfume con daño tiroideo.
Especialistas han subrayado la importancia de diferenciar entre recomendaciones preventivas generales para reducir exposiciones químicas y afirmaciones que impliquen un riesgo específico sin respaldo clínico comprobado.
Hasta ahora, la literatura científica disponible indica que no hay evidencia suficiente para alertar a la población sobre un daño tiroideo derivado de aplicar perfume en el cuello, en condiciones normales de uso.













