México prioriza la detección temprana del autismo durante los primeros días
El sistema de salud en México implementa un modelo de atención enfocado en la detección temprana y acompañamiento integral del espectro autista.
La detección oportuna, la intervención temprana y el acompañamiento integral de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) conforman el actual modelo de atención que implementa el sistema de salud en México.
La estrategia médica centra sus esfuerzos de evaluación durante los primeros mil días de vida de los menores para garantizar un neurodesarrollo óptimo y oportuno.
Especialistas del Hospital Infantil de México “Federico Gómez” (HIMFG) detallan que este esquema operativo se fundamenta en el Protocolo Nacional de Atención Médica (PRONAM).
Dicho instrumento articula de manera oficial las acciones de promoción, prevención y seguimiento del desarrollo infantil desde la etapa del embarazo hasta los dos años de edad, periodo catalogado como crítico para la salud humana.
La Secretaría de Salud busca evitar la espera del diagnóstico hasta los dos años de vida, enfocando sus recursos para intervenir desde el nacimiento.
Las unidades sanitarias en todo el territorio aplican la Evaluación del Desarrollo Infantil (EDI), una prueba estandarizada que permite a los pediatras identificar de primera mano las alteraciones en la comunicación y otras áreas esenciales.
El jefe del Servicio de Pediatría del Desarrollo y la Conducta, Antonio Rizzoli Córdoba, junto al jefe del Departamento de Neurología del HIMFG, Juan Carlos García Beristain, precisan que el TEA representa una condición del neurodesarrollo caracterizada por dificultades de interacción social, alteraciones sensoriales y conductas repetitivas.
Los médicos advierten que la pérdida paulatina de las habilidades previamente adquiridas por el infante constituye una señal de alerta ineludible para los padres de familia.
El sistema de salud público aplica el tamizaje M-CHAT directamente en consulta para detectar los riesgos y orientar la intervención clínica temprana. Sin embargo, los especialistas enfatizan que el diagnóstico definitivo requiere forzosamente el análisis profundo de la historia clínica, la observación estructurada del paciente y el cumplimiento estricto de los criterios neurológicos especializados.
Para consolidar esta estrategia integral, el Hospital Infantil de México mantiene en operación su Clínica de Autismo con un enfoque multidisciplinario.
El personal médico de la institución diseña planes de intervención personalizados y atiende anualmente a cerca de 350 pacientes, demostrando que la intervención temprana resulta el factor clave para favorecer la inclusión educativa y social plena de las personas en el espectro.













