Usan cabello para contener petróleo en el Golfo de México
Colectivos ciudadanos impulsan una iniciativa para recolectar cabello y fabricar barreras que absorben hidrocarburos tras el derrame en el Golfo de México.
El derrame de hidrocarburos en el Golfo de México ha detonado una respuesta ciudadana que busca mitigar el impacto ambiental mediante un recurso inusual: el cabello humano y de mascotas.
Tras la emergencia detectada a inicios de marzo en costas de Veracruz, organizaciones civiles comenzaron a recolectar cabello para fabricar barreras absorbentes que ayudan a contener y retirar el crudo del mar.
La iniciativa surge en paralelo a las investigaciones sobre el origen del derrame. Mientras autoridades federales señalaron como posibles fuentes a un buque y a emanaciones naturales de chapopoteras, la empresa Eni México negó cualquier relación con sus operaciones, al asegurar que sus instalaciones operan con normalidad y sin incidentes.
Propiedades del cabello y campañas de acopio
En medio de este contexto, colectivos como Ayudando Patitas han impulsado campañas de acopio en distintos estados del país, invitando a la población a donar cabello limpio y seco, sin importar si está teñido.
Especialistas y activistas explican que el cabello tiene propiedades oleofílicas, es decir, puede absorber aceites mientras repele el agua. En promedio, un kilogramo puede retener hasta ocho litros de hidrocarburo, lo que lo convierte en una alternativa biodegradable frente a materiales sintéticos.
El material recolectado se introduce en medias o mallas que posteriormente se colocan en zonas afectadas, donde actúan como filtros que atrapan el petróleo y ayudan a evitar su propagación hacia las costas.
La estrategia ha sido respaldada por experiencias previas y estudios que muestran su eficacia en la reducción de contaminantes en el agua, además de representar una opción menos agresiva para los ecosistemas marinos.
La respuesta ciudadana ha permitido ampliar la red de centros de acopio en entidades como Veracruz, Ciudad de México, Nuevo León, Puebla y Guanajuato, además de facilitar envíos por paquetería desde cualquier parte del país.
Activistas advierten que no existe una fecha límite para la recolección, debido a que el derrame continúa expandiéndose y sus efectos podrían prolongarse.
Además del cabello, las organizaciones solicitan donaciones de insumos básicos y equipo de protección para las comunidades afectadas, particularmente pescadores que han visto interrumpidas sus actividades.
De acuerdo con estimaciones de grupos ambientalistas, la mancha de hidrocarburo ha afectado más de 630 kilómetros de costa, con posibles repercusiones en la biodiversidad, la economía local y la salud de las poblaciones cercanas.
Ante este escenario, la participación ciudadana se ha convertido en un componente clave en las labores de contención, mientras especialistas insisten en la necesidad de reforzar las acciones institucionales para atender la emergencia ambiental.













