Claudia Sheinbaum descarta violación a soberanía en Nogales
El ingreso de militares estadounidenses a territorio mexicano en Nogales no representa una violación a la soberanía nacional.
El ingreso de elementos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos a territorio mexicano careció de intenciones de intervención y no representó una violación a la soberanía nacional.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó el suceso registrado en la frontera de Nogales, Sonora, y aclaró que la incursión ocurrió de manera estrictamente accidental durante un operativo de seguridad.
La titular del Ejecutivo Federal abordó el incidente durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional. En su declaración oficial, la mandataria detalló que las tropas extranjeras cruzaron la línea divisoria por un margen mínimo de dos metros mientras realizaban labores de reforzamiento en la infraestructura fronteriza.
Ante los cuestionamientos de la prensa sobre una posible vulneración al territorio nacional, la presidenta descartó cualquier acto de hostilidad. El recuento oficial estableció que los militares estadounidenses recibieron la solicitud de las autoridades mexicanas para retroceder a su país, una instrucción que acataron de manera inmediata para abandonar el suelo nacional.
Los reportes periodísticos documentaron que el incidente tuvo lugar en la salida del tren ferroviario que conecta a ambos países en Nogales. El personal militar de Estados Unidos instaló alambres de púas, concertinas con navajas y diversos obstáculos para limitar el acceso irregular de personas por esta vía de transporte. Durante la ejecución de estas maniobras en la puerta de cruce, los efectivos introdujeron escaleras y equipo táctico cruzando el límite internacional.
Elementos de la Guardia Nacional de México acudieron al sitio para exigir a las tropas extranjeras que limitaran sus trabajos de construcción a su lado de la frontera. Tras un intercambio de indicaciones entre las corporaciones, los militares estadounidenses finalizaron la instalación de los obstáculos y concretaron su retiro definitivo de la zona alrededor de las 13:30 horas.
La declaración del Gobierno de México dio por concluido el tema a nivel binacional. La postura de la mandataria federal atribuyó el hecho a una omisión durante el despliegue operativo de las fuerzas estadounidenses, y cerró el episodio diplomático sin mayores confrontaciones entre ambas naciones.













