Falsa amenaza de bomba moviliza protocolos de seguridad en el AICM
Una falsa amenaza de bomba en una aeronave de Viva Aerobus movilizó a los equipos de seguridad en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Las autoridades navales y aeroportuarias inspeccionaron los vuelos y el equipaje sin localizar ningún artefacto explosivo en las instalaciones.
Una amenaza de bomba reportada por la aerolínea Viva Aerobus provocó la activación inmediata de los protocolos de emergencia en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM).
Las alertas de máxima seguridad se concentraron en la aeronave con matrícula XA-VBM, estacionada en la posición 13 de la Terminal 1, situación que obligó a una inspección minuciosa que concluyó con saldo blanco al no detectar ningún artefacto explosivo.
La Comandancia General del AICM señala en su reporte oficial que el despliegue operativo implicó la revisión de la ruta operativa del avión, la cual incluyó al vuelo VB1029 procedente de Cancún y al vuelo VB1104 con destino a Mérida.
Las autoridades aeroportuarias establecieron un cerco perimetral para garantizar la integridad de los usuarios mientras se desarrollaban las diligencias correspondientes.
La intervención táctica estuvo a cargo del personal de seguridad AVSEC del aeropuerto, en coordinación directa con la Unidad Naval de Protección Aeroportuaria y los elementos del equipo de Búsqueda, Localización y Neutralización de Artefactos Explosivos (BLONAE).
Los especialistas navales rastrearon la estructura del avión y la totalidad del equipaje de carga utilizando protocolos internacionales, confirmando la inexistencia de material peligroso en el lugar.
Estas labores de respuesta inmediata se suman a las operaciones de vigilancia continua que mantienen las fuerzas armadas en el aeropuerto capitalino. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) expone que apenas el 30 de abril, agentes de la Secretaría de Marina (Semar) concretaron la detención de un pasajero extranjero en las instalaciones por delitos contra la salud tras detectar irregularidades en su equipaje documentado.
Durante aquel trabajo de inspección en los filtros de revisión, los elementos navales identificaron una composición irregular en unos lienzos de pintura que transportaba el usuario. La aplicación de pruebas químicas de campo arrojó una reacción positiva a cocaína impregnada en las piezas de arte, acción que derivó en el aseguramiento del narcótico y la detención de la persona responsable para ponerla a disposición de las autoridades ministeriales competentes.













