A cambio de droga, funcionario dio datos clave para asesinar a Carlos Manzo

Las investigaciones establecen que la filtración de movimientos del alcalde ocurrió desde el interior del Ayuntamiento y que el pago se realizó con dos grapas de cocaína.

La investigación por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, reveló este martes nuevos elementos sobre la presunta participación de un funcionario municipal y un taxista en la planeación del crimen ocurrido el 1 de noviembre.

Durante la audiencia inicial, un juez de control vinculó a proceso a Samuel García Rivero, entonces director de Relaciones Públicas y Protocolo del Ayuntamiento de Uruapan, y a Josué Eulogio 'N', taxista identificado como 'El Viejito' o 'El Zambada', por el delito de homicidio calificado.

De acuerdo con la relatoría del Ministerio Público, García Rivero habría proporcionado información sobre la agenda y ubicación del alcalde durante el Festival de las Velas, a cambio de dos grapas de cocaína. Ambos imputados permanecerán en prisión preventiva oficiosa, mientras se desarrolla un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria.

La Fiscalía también les imputó responsabilidad por las lesiones causadas a dos personas que resultaron heridas durante el ataque armado en el centro de Uruapan.

Según las indagatorias, el taxista suministraba droga al funcionario municipal, quien presuntamente consumía hasta siete dosis semanales. A partir de esa relación, Josué Eulogio habría informado al mando criminal identificado como 'El M2', presunto integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación, que podía facilitar información interna para ejecutar al alcalde.

La Fiscalía expuso que la participación del exfuncionario habría comenzado al menos dos semanas antes del homicidio, y que ambos imputados mantuvieron comunicación constante antes y después del ataque, lo que fue acreditado mediante intervenciones telefónicas.

En una de las conversaciones incorporadas a la carpeta de investigación, el taxista habría cuestionado al funcionario sobre posibles remordimientos tras el crimen, a lo que este respondió que se sentía tranquilo y expresó inconformidad por su relación laboral con Manzo.

Este martes, el fiscal general de Michoacán, Carlos Torres Piña, confirmó que el alcalde era vigilado de manera permanente el día del asesinato y que desde el interior del Ayuntamiento se informaba en tiempo real sobre sus movimientos.

"La investigación estableció que se les comunicaba minuto a minuto las circunstancias y ubicaciones del presidente municipal", señaló el fiscal, quien agregó que aún existen líneas abiertas para ubicar a otros posibles partícipes.

Torres Piña también desmintió la detención de Yesenia Méndez, secretaria particular de Carlos Manzo y de su esposa, Grecia Quiroz, y aclaró que únicamente fue llamada a declarar como parte de las diligencias. Indicó que varios funcionarios municipales han sido entrevistados y han colaborado con la investigación.

Finalmente, el fiscal confirmó que el jefe de escoltas del alcalde aún no ha sido localizado, mientras continúan las indagatorias sobre el operativo de seguridad del día del atentado, en el que un escolta abatió al agresor de 17 años tras el ataque.

CON INFORMACIÓN DE AGENCIA REFORMA