Atacantes de secundaria en Torreón idolatraban a autores de masacres
Los dos hermanos que irrumpieron en la Secundaria 13 de Torreón consumían contenido de perpetradores de masacres en otros países. Las autoridades descartaron un ataque dirigido contra algún miembro del plantel e investigan sus vínculos digitales junto con áreas de inteligencia federal.

Los dos hermanos que irrumpieron en la Escuela Secundaria General número 13 de Torreón idolatraban a perpetradores de ataques similares ocurridos en otros países.
El seguimiento a estas figuras extranjeras quedó en evidencia tras la revisión de sus pertenencias y durante sus primeras declaraciones, informó el fiscal general de Coahuila, Federico Fernández Montañés.
La agresión cometida en el plantel del ejido La Unión dejó sin vida a la subdirectora de la institución y provocó lesiones a cuatro personas mediante el uso de armas blancas.
Dos de los lesionados presentaron un estado de salud grave y los dos restantes permanecieron estables, un grupo de víctimas que incluye a un alumno menor de edad.
Influencia de figuras extranjeras
El contenido que los gemelos de 18 años consumían en internet concentra las líneas de investigación para rastrear las motivaciones detrás del suceso.
"Dentro de sus pertenencias y dentro de sus primeras declaraciones, hablan acerca de buscar pertenecer a grupos y de idolatrar figuras que ni siquiera son figuras nacionales", declaró Fernández Montañés.
Las autoridades descartaron que los exalumnos seleccionaran la escuela con el objetivo de agredir a una persona en específico, ya sea un directivo, un maestro o un estudiante.
La Fiscalía de Coahuila estableció que eligieron esta secundaria por la cercanía con su domicilio y por el conocimiento previo de las instalaciones tras haber cursado sus estudios en el lugar.
Descartan uso de armas de fuego
Los agresores detonaron artefactos de pirotecnia conocidos como petardos o palomas con el objetivo de generar pánico y distracción en los pasillos de la escuela.
El funcionario estatal precisó que los atacantes emplearon exclusivamente armas cortocortantes y desmintió las versiones iniciales sobre el uso de armas de fuego o bombas Molotov.
Los exámenes aplicados a los detenidos descartaron la presencia de intoxicación por consumo de drogas o bebidas alcohólicas al momento de los hechos.
Las primeras indagatorias revelaron un contexto de desintegración familiar en el entorno de los jóvenes, un factor que las autoridades policiales vinculan con su actividad en las plataformas digitales.
Rastreo de nexos en internet
El desahogo del caso requirió la intervención de instancias federales y áreas de inteligencia para analizar las conexiones que los individuos mantenían a través de sus dispositivos.
"Se está trabajando sobre líneas de investigación ya con los indicios que tenemos de que pudiera haber gente en otros estados, en otras entidades federativas, que dieran seguimiento o que quisieran pertenecer a grupos de esta naturaleza", indicó el fiscal.
Las instancias de seguridad descartaron que esta coordinación signifique la existencia de amenazas preparadas contra otras escuelas o municipios del territorio nacional.
El Ministerio Público mantiene bajo resguardo los objetos incautados y continúa con el análisis de las pruebas para determinar el grado de interacción de los agresores en redes sociales.


