T-MEC blinda a México ante nuevo arancel global de Donald Trump

A pesar de la imposición de un arancel global temporal de hasta el 15%, los bienes de México y Canadá que cumplen con las reglas de origen del T-MEC quedarán exentos, protegiendo la competitividad de las exportaciones mexicanas que alcanzaron cifras récord en 2025.

La política comercial de Estados Unidos enfrenta un nuevo viraje tras el anuncio del presidente Donald Trump de imponer un arancel global de hasta el 15% a las importaciones.

La medida surge luego de que la Suprema Corte de los Estados Unidos frenara un intento previo de aplicar tarifas generalizadas sin el aval del Congreso, otorgando ahora un trasfondo jurídico e institucional a la decisión basada en la protección de la industria estadounidense.

Para México, el impacto directo será mitigado gracias al T-MEC. La administración estadounidense aclaró que los productos originarios de México y Canadá que cumplan estrictamente con las reglas de origen del tratado quedarán exentos de este gravamen temporal, lo que reduce el golpe sobre sectores clave como las manufacturas y la agroindustria.

Récord histórico

La relevancia de esta exención se fundamenta en la profunda interdependencia económica entre ambas naciones. Durante el año 2025, México se consolidó como el principal socio comercial de Estados Unidos, alcanzando un récord histórico de exportaciones por un valor superior a los 534 mil millones de dólares.

A nivel regional, estados fronterizos como Sonora reciben esta noticia con alivio, dado que Estados Unidos es el mercado natural para sus componentes industriales y productos del sector primario. No obstante, se advierten posibles efectos indirectos en cadenas de valor altamente integradas:

  • Sector Automotriz y Electrónico: Podrían enfrentar mayores costos de insumos por ajustes logísticos externos
  • Proveeduría: La reconfiguración de proveedores globales bajo el nuevo arancel podría generar presiones de costos adicionales
  • Inversiones: La exención brinda certidumbre, pero exige un cumplimiento estricto de las reglas del T-MEC para mantener la competitividad