Recuperar la inmunidad contra el sarampión tardará hasta finales de 2026

15 escuelas suspenden clases por brote de sarampión. El Dr. Alejandro Macías advierte que la única solución real es una vacunación masiva de hasta 40 millones de personas.

La reciente suspensión de actividades en quince planteles escolares de Jalisco ha encendido las alarmas sobre la crisis de salud pública que enfrenta México.

Tras haber perdido el estatus de territorio libre de sarampión en noviembre de 2025, el país lucha ahora por contener un brote que ya ha cobrado más de veinte vidas.

Según el infectólogo Alejandro Macías, el escenario para recuperar la cobertura de vacunación ideal (superior al 95%) es complejo y se estima que el país no logrará estabilizar la situación sino hasta finales de 2026.

El único escudo real

El doctor Macías es enfático: el cierre temporal de escuelas y el uso de cubrebocas tienen un impacto limitado ante la alta tasa de contagio del sarampión. La verdadera solución radica en una campaña de inmunización sin precedentes:

Vacunar entre 30 y 40 millones de personas (niños, adolescentes y adultos) para restaurar la inmunidad colectiva.

La cobertura infantil, que antes superaba el 95%, cayó a niveles del 80% al 90% entre 2018 y 2023, dejando a una generación vulnerable.

Se han aplicado cerca de 13 millones de dosis, pero el camino para cubrir el rezago acumulado durante años de desatención administrativa aún es largo.

 ¿Por qué es una enfermedad seria?

A diferencia de la percepción común, el sarampión no es una afección leve. Macías advierte que la mayoría de los casos presentan cuadros graves con complicaciones frecuentes:

  • Otitis e infecciones respiratorias
  • Encefalitis (inflamación del cerebro)
  • Neumonía.
  • Afectación de la memoria inmunológica, dejando al cuerpo vulnerable a otras infecciones por años

¿Quiénes deben protegerse?

Ante la circulación activa del virus, el especialista detalla los grupos prioritarios y las restricciones para evitar complicaciones:

Niños y adolescentes: Deben contar obligatoriamente con el esquema completo de dos dosis.

Adultos menores de 50 años: Aquellos que no tengan la certeza de haber recibido sus dosis en la infancia deben acudir a vacunarse de inmediato.

Mayores de 50 años: Generalmente están exentos si ya padecieron la enfermedad de forma natural o tienen su esquema documentado.

Mujeres embarazadas: NO deben vacunarse bajo ninguna circunstancia, ya que se trata de una vacuna de virus vivos que podría afectar la gestación.

Personas con inmunosupresión grave: Pacientes con cáncer en tratamiento activo o VIH/SIDA sin control tampoco deben recibir la dosis. Este grupo depende exclusivamente de la "inmunidad de rebaño" que generemos los demás.