Riesgo de extinción acecha a maíces nativos y lenguas en Nayarit
La supervivencia de las variedades tradicionales de maíz y las lenguas originarias enfrenta un riesgo crítico de desaparición ante la introducción de semillas híbridas y la marginación social de las comunidades que resguardan esta identidad cultural en el estado.
La preservación de las semillas originarias y los idiomas ancestrales atraviesa una etapa crítica que amenaza con borrar una parte fundamental de la identidad cultural nacional y estatal.
Esta advertencia fue emitida por Tutupika Carrillo de la Cruz, maestro investigador del Centro de Estudios y Lenguas de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), al analizar el impacto en los pueblos originarios.
En el territorio nacional existen 64 variedades registradas de este grano, de las cuales al menos cinco se cultivan en la entidad nayarita, donde destaca principalmente la especie conocida como Jala.
Las comunidades indígenas de la zona serrana son las principales encargadas de conservar estos cultivos tradicionales que destinan de manera habitual al autoconsumo, la alimentación de ganado y la realización de rituales tradicionales.
Amenazas a la agricultura tradicional
El uso creciente de semillas híbridas y transgénicas representa el principal factor de riesgo para el ecosistema agrícola originario, ya que las poblaciones carecen de las condiciones adecuadas para enfrentar la sustitución de sus cultivos.
El maíz trasciende la función nutricional para convertirse en un elemento espiritual que los pueblos vinculan de manera directa con la madre, la literatura oral, los cantos tradicionales y los conocimientos milenarios.
Para mitigar este impacto ecológico, actualmente se impulsa una iniciativa de ley enfocada en generar un equilibrio y establecer mecanismos de protección legal para estas variedades locales.
La crisis biocultural se extiende también al ámbito lingüístico, donde la situación presenta un panorama adverso para la continuidad de los idiomas nativos durante las próximas décadas.
Desplazamiento de los idiomas originarios
Alrededor del 30 por ciento de las lenguas maternas del país sufren un grave desplazamiento social, lo que proyecta la posible extinción de más de la mitad de los 68 idiomas documentados en México para el presente siglo.
En el estado, las variantes meshikan y odam registran el mayor grado de vulnerabilidad debido a múltiples factores estructurales y sociales que merman el desarrollo de sus comunidades.
Los elementos que aceleran la pérdida de esta riqueza lingüística en la región incluyen:
- Discriminación y racismo sistémico hacia las poblaciones vulnerables
- Condiciones de marginación y pobreza en las zonas serranas
- Falta de educación bilingüe en las comunidades indígenas
El deterioro del idioma es evidente en poblaciones como Santa Cruz de Acaponeta, donde reportes anteriores del INEGI documentaban cerca de 100 hablantes de meshikan y actualmente solo se tienen identificadas a seis personas.
La supervivencia de estas lenguas e identidades recae de manera exclusiva en los adultos mayores, lo que reduce drásticamente la transmisión generacional de los saberes tradicionales. Este panorama evidencia la necesidad de acciones de rescate para asegurar la continuidad del patrimonio histórico que sostienen las comunidades de la región.













