Inauguran planta bilateral en Chiapas contra plaga del gusano barrenador
México y Estados Unidos inauguraron una planta de moscas estériles en Metapa, Chiapas, con una inversión de 61 millones de dólares para combatir la plaga del gusano barrenador.
Una nueva planta de producción de moscas estériles entró en operaciones en el municipio de Metapa, Chiapas, mediante una inversión conjunta entre los gobiernos de México y Estados Unidos de 61 millones de dólares, equivalentes a alrededor de mil cien millones de pesos.
La infraestructura tiene como objetivo generar cien millones de moscas estériles para combatir de forma directa la plaga del gusano barrenador en la región sur del territorio mexicano.
La puesta en marcha de estas instalaciones representa una estrategia bilateral para frenar la dispersión de este insecto que provoca afectaciones severas en los hatos ganaderos de ambas naciones.
La producción masiva de estos ejemplares bajo condiciones de laboratorio permitirá liberar moscas estériles en las zonas de contagio para interrumpir el ciclo de reproducción biológica de la plaga en el campo.
Esta obra de infraestructura fronteriza constituye una muestra de que ante desafíos comunes es mejor la colaboración para el desarrollo que la confrontación, según advirtió la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Agradece apoyo de Estados Unidos
La mandataria federal agradeció la participación estadounidense en el proyecto, destacando el valor de la cooperación internacional para resolver problemáticas de sanidad animal de gran escala.
Por su parte, la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, sostuvo que la apertura de la planta refleja un esfuerzo bilateral extraordinario entre los dos países. La funcionaria estadounidense detalló que el complejo representa un trabajo conjunto necesario para vencer una plaga que resulta devastadora para los ganados y que daña de forma directa la seguridad alimentaria en ambos lados de la frontera.
La inauguración del complejo agropecuario contó además con la participación del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, en lo que significó su primera aparición pública junto a la mandataria federal mexicana tras los recientes desencuentros institucionales originados por la solicitud de extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha.













