Rocha Moya pide licencia como gobernador en medio de investigación de la FGR
El gobernador de Sinaloa solicitó licencia temporal para separarse del cargo mientras la FGR desarrolla una investigación en su contra; rechazó las acusaciones y afirmó que demostrará su inocencia.
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, anunció la noche de este viernes 1 de mayo que solicitó licencia temporal al Congreso del Estado para separarse de su cargo, mientras se desarrolla una investigación iniciada por la Fiscalía General de la República (FGR).
Rubén Rocha Moya solicita licencia temporal
En un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario estatal aseguró que la decisión busca facilitar las indagatorias de las autoridades mexicanas. "Tengo la conciencia tranquila. Son falsas y dolosas las acusaciones que se han vertido en mi contra", expresó, al rechazar los señalamientos en su contra relacionados con presuntos vínculos con el narcotráfico.
Rocha Moya afirmó que su trayectoria respalda su postura y sostuvo que demostrará su inocencia cuando las instituciones de justicia así lo requieran. Además, indicó que no permitirá que su situación sea utilizada para afectar "al movimiento político al que pertenece".
Fiscalía General de la República confirma investigación
La solicitud de licencia ocurre luego de que la FGR confirmara el inicio de un proceso de investigación en Sinaloa, derivado de señalamientos de autoridades estadounidenses. Sin embargo, la propia Fiscalía informó que no existe una solicitud formal de extradición contra el gobernador, sino un requerimiento de detención provisional que fue rechazado por falta de pruebas y sustento jurídico.
De acuerdo con la Fiscalía, el análisis del caso determinó que el pedimento enviado desde Estados Unidos no acredita la urgencia ni presenta evidencias suficientes para proceder con una detención, por lo que se solicitará información adicional a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
En paralelo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se pronunció sobre el contexto de tensión con Estados Unidos, al subrayar que ningún gobierno extranjero puede intervenir en territorio nacional y que la soberanía es un principio fundamental de su administración.
El caso se desarrolla en medio de un escenario político y diplomático marcado por solicitudes de autoridades estadounidenses contra funcionarios mexicanos y declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre posibles acciones contra el crimen organizado en México.













